{"id":49,"date":"2022-06-15T00:50:44","date_gmt":"2022-06-15T00:50:44","guid":{"rendered":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/?page_id=49"},"modified":"2023-08-21T16:31:18","modified_gmt":"2023-08-21T16:31:18","slug":"resenas-de-libros","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/resenas-de-libros\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a de libros"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-114\" src=\"http:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/files\/2023\/08\/20230821_175645-3-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/files\/2023\/08\/20230821_175645-3-300x225.jpg 300w, https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/files\/2023\/08\/20230821_175645-3-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/files\/2023\/08\/20230821_175645-3-768x576.jpg 768w, https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/files\/2023\/08\/20230821_175645-3-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/files\/2023\/08\/20230821_175645-3-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/files\/2023\/08\/20230821_175645-3-676x507.jpg 676w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a\">EL COLUMPIO DEL AYER (O JOSE YEBRA, POETA)<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\">Estamos en plena can\u00edcula, el calor agosta los campos que esperan -como una promesa de amor- una tormenta de verano, con su poderoso impulso regenerador o hasta destructivo, aunque seguramente nuestros prados se conformen ahora con tan solo el fugaz frescor que el orvallo deja como un beso furtivo en los labios. \u00abdirigibles\/ abatibles:\/ de verano\/ cielos\/ carentes\/ de nubes;\/ la distancia\/ en rojo\/ y mi mente\/ est\u00e1 aqu\u00ed\/ siempre viajera\/ volando hacia\/ lugares\/ que desconozco\/ porque me da\/ la republicana gana.\u00bb (<i>Otra lengua extinta<\/i>, p\u00e1g. 51). <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a\">Aqu\u00ed, en la Biblioteca, reina el silencio. Julio, definido por el sabor amargo de las cerezas, ya es un recuerdo lejano y el final del verano se anuncia a trav\u00e9s de un aire m\u00e1gico, una sensaci\u00f3n suspendida en el ambiente que promete el final de esa calma con la irrupci\u00f3n de la algarab\u00eda juvenil que nos regalar\u00e1 el mes de septiembre. <strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;font-weight: normal\">\u00ab[\u2026] entramos en silencio\/ las cabezas gachas\/ y la revoluci\u00f3n pendiente\/ de deberes para casa.\u00bb (<i>Sedentarismo aplicado<\/i>, p\u00e1g. 53).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\">En este momento, veo las columnas de los libros que profesores y otros miembros de la comunidad educativa (Esperanza, Sol, Otazu\u2026) me han donado generosamente. Estoy muy agradecida por esos gestos de cari\u00f1o. Salom\u00e9 y David los han dispuesto lo mejor que han podido en los elementos arquitect\u00f3nicos que no disimulan mi condici\u00f3n primigenia de cafeter\u00eda. La cafeter\u00eda\u2026 \u00c9ramos felices y no lo sab\u00edamos\u2026 <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\">Entre esas donaciones, destaca poderosamente una serie de libros que llevan la firma de Jos\u00e9 Luis G. Yebra (Cacabelos, El Bierzo, 1967), esforzado agitador cultural -buena muestra de ello es el delicioso volumen colectivo <i>Histeria <\/i>(Gij\u00f3n: M\u00e1s Madera, 2020)- y no menos esforzado profesor de Ingl\u00e9s. Son solo dos de sus muchas facetas. En todas ellas late lo que realmente es Jose Yebra por encima de todo: un poeta. Adem\u00e1s, yo a\u00f1adir\u00eda que se trata de un hombre bueno. S\u00ed, nos gusta Jose Yebra por su bondad esencial, repleta de entusiasmo y naturalidad. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><i><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\">Otra lengua extinta<\/span><\/i><\/strong><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\"> (Xix\u00f3n: Suburbia Ediciones, 2017) es un atrayente caj\u00f3n de sastre, mucho m\u00e1s organizado de lo meramente aparente, que invita al lector a sumergir las manos dentro de \u00e9l para extraer, unas veces, el dolor de los pinchazos del alfiler del compromiso pol\u00edtico, y, otras veces, la melancol\u00eda de las tan suaves como \u00e1speras telas de la memoria. Jose Yebra reacciona contra la \u00aborg\u00eda del consumismo\u00bb (\u00abRum Pum Pum Pum\u00bb, p\u00e1g. 42) que nos ha conducido a la normalizaci\u00f3n de la precariedad laboral (\u00ab<i>Arcade time<\/i>\u00bb, p\u00e1g. 25; \u00ab\u2026 es una estafa\u00bb, p\u00e1gs. 46-47). De este poemario, encuentro cautivador su costumbrismo, ese costumbrismo que vibra en la mejor ficci\u00f3n estadounidense, de Sherwood Anderson (<i>Winesburg, Ohio<\/i>, 1919) a <i>Los Simpson. <\/i>Esa mirada a lo cotidiano que sabe que el ojo de buey de la lavadora puede convertirse en una pantalla de cine. Mi composici\u00f3n favorita es la que abre el libro: \u00abPioneras en Cacabelos: A y B\u00bb, un emocionado recuerdo de la fortaleza de nuestras abuelas en la posguerra. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\">En <i>Sedentarismo aplicado <\/i>(Xix\u00f3n: Suburbia, 2019), Yebra aplica sus versos -cortos, finos, delicados e inquietos como los de un ni\u00f1o- a las cuestiones que siempre est\u00e1n presentes de una forma u otra en su po\u00e9tica: el compromiso, las penas y alegr\u00edas del d\u00eda a d\u00eda, la dignidad, la lucha de las mujeres&#8230; Ahora bien, el aire de rebeld\u00eda <i>punk<\/i> y la est\u00e9tica de ese g\u00e9nero intangible que los estadounidenses denominan <i>americana <\/i>cobran m\u00e1s protagonismo. Piezas que destacar\u00eda por su innegable calidad: \u00abEl eufemismo se va de putas\u00bb (p\u00e1g. 37-39), \u00abLas agujas de tejer\u00bb (p\u00e1gs. 41-42) y \u00ab<i>London\u2019s burning!!<\/i>\u00bb (p\u00e1gs. 61-62), entre otras muchas que merecer\u00edan aqu\u00ed m\u00e1s atenci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\">Los versos cortos se mezclan con versos m\u00e1s extensos, que no obstante no llegan al vers\u00edculo surrealista, para desarrollar tramas complejas (por ejemplo, \u00ab<i>Europa is not our playground<\/i>\u00bb, p\u00e1gs. 120-121) en <i>El origen de la destrucci\u00f3n <\/i>(Gij\u00f3n: M\u00e1s Madera, 2022), su obra maestra de madurez, seg\u00fan mi modesto parecer. He le\u00eddo sobrecogida c\u00f3mo Yebra aborda asuntos densos, dif\u00edciles, dolorosos: la violencia sexual hacia la mujer (\u00ab<i>And now\u2026 the news!<\/i>\u00bb, p\u00e1gs. 13-14), la evocaci\u00f3n madrile\u00f1a del consumismo actual en \u00ab(No) pasar\u00e1n (m\u00e1s de mil a\u00f1os\u2026)\u00bb (p\u00e1gs. 47-49), el recuerdo de los estragos de la droga en su generaci\u00f3n (\u00abSoledad\u00bb, p\u00e1gs. 74-75) o la fuerza con la que combate el olvido con el que quieren enterrar a los humillados y ofendidos de la Historia o directamente a los aniquilados por el totalitarismo (\u00abCzeslawa Kwoka\u00bb, p\u00e1gs. 62-63). La nostalgia y la iron\u00eda vuelven a unirse en las escenas costumbristas de una vida pasada que es personal, generacional y universal a un mismo tiempo: \u00abBotarate\u00bb (p\u00e1gs. 82-83); \u00abArqueolog\u00eda familiar\u00bb (p\u00e1gs. 87-89); \u00abAquellos d\u00edas\u00bb (p\u00e1gs. 103-105); \u00ab<i>Scrooge poetry: past<\/i> (soneto en alejandrinos)\u00bb (p\u00e1g. 122); etc. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\">El ataque del <i>punk <\/i>hacia la complaciente conciencia burguesa se inicia hacia 1977 con The Sex Pistols y The Clash, en el Reino Unido, y Ramones, en EE. UU. Un rasgo definitorio de esa tribu urbana provocadora fue la recuperaci\u00f3n del corte de pelo del guerrero mohawk, como hiciera el desequilibrado Travis Bickle (Robert De Niro) en <i>Taxi Driver<\/i> (Martin Scorsese, 1975). El mohawk es un pueblo perteneciente al grupo ling\u00fc\u00edstico iroqu\u00e9s (tuscarora, hur\u00f3n, cherokee\u2026). No confundir con el grupo algonquino. (Franz Boas y Leonard Bloomfield no nos lo perdonar\u00edan jam\u00e1s.) En fin, c\u00f3mo es posible que esos punkis londinenses emularan al guerrero mohawk con su cresta inhiesta. Al parecer, de ni\u00f1os vieron a los paracaidistas estadounidenses que, para adoptar un aspecto m\u00e1s feroz contra el terror nazi, reproduc\u00edan el peinado que hab\u00edan visto de ni\u00f1os en el filme de John Ford <i>Corazones indomables<\/i> (<i>Drums Across the Mohawk<\/i>, 1939). Nos gusta el cine de John Ford porque nos recuerda siempre que el honor existe, muy particularmente en la derrota. A la llamada del esp\u00edritu <i>punk <\/i>desde Londres, la poes\u00eda de Jose Yebra se desplaza desde su Cacabelos natal para, una vez superadas las grandes llanuras americanas, proclamar aqu\u00ed y ahora, orgulloso y honorable como un iroqu\u00e9s, que hay valores que nunca podr\u00e1n ser derrotados mientras la bondad reine en este mundo. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0cm;background: white\"><strong><span style=\"font-family: 'Helvetica',sans-serif;color: #36435a;font-weight: normal\">En septiembre estos t\u00edtulos ya formar\u00e1n parte de la Biblioteca y los alumnos de Yebra podr\u00e1n aprender y disfrutar de su sincera obra po\u00e9tica. <\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL COLUMPIO DEL AYER (O JOSE YEBRA, POETA) Estamos en plena can\u00edcula, el calor agosta los campos que esperan -como una promesa de amor- una tormenta de verano, con su poderoso impulso regenerador o hasta destructivo, aunque seguramente nuestros prados se conformen ahora con tan solo el fugaz frescor que el orvallo deja como un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1656,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-49","page","type-page","status-publish","hentry","post-preview"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/49","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1656"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/49\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":116,"href":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/49\/revisions\/116"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edublog.educastur.es\/bibliocorre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}