{"id":1731,"date":"2012-02-10T22:19:48","date_gmt":"2012-02-10T22:19:48","guid":{"rendered":"http:\/\/biblioluces.wordpress.com\/?p=1731"},"modified":"2012-02-10T22:19:48","modified_gmt":"2012-02-10T22:19:48","slug":"marcapaginas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edublog.educastur.es\/biblioluces\/2012\/02\/10\/marcapaginas\/","title":{"rendered":"marcap\u00e1ginas"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/biblioluces.files.wordpress.com\/2012\/01\/marcapaginas01_biblioluces.jpg\" width=\"448\" height=\"386\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Horas. Minutos. Segundos. Hemos conseguido crearnos la ilusi\u00f3n de que podemos dividir el tiempo en cantidades discretas, unidades que nos permiten sumarlo y restarlo, ponderarlo y hasta calcular sus dimensiones. Pero el tiempo dista mucho de ser el alma que mueve las agujas de un reloj. El ritmo que la vida impone, con sus pausas, letargos, esperas, progresos acelerados, retornos vacilantes&#8230; refuerza la evidencia de que el tiempo no cuenta con nosotros, que fluye implacable desliz\u00e1ndose por el filo del presente con la pericia de un <em>skater<\/em>. Sin embargo, cuando leemos somos due\u00f1os del reducido universo comprimido entre las tapas del libro; los acontecimientos se recrean ante la mirada atenta del lector, moment\u00e1neamente\u00a0desembarazado de cuanto le vincula a la realidad. El tiempo se convierte entonces en parte de esa nueva conciencia, libre para moverse por la ficci\u00f3n sin limitaciones, como un pececillo de colores en el vasto oc\u00e9ano. Esta sensaci\u00f3n puede ser tan intensa que algunas personas aseguran que gracias a ella pudieron sobreponerse a un largo cautiverio f\u00edsico, entre las cuatro paredes de un calabozo, o an\u00edmico, asediados por el tedio, la rutina y el aburrimiento. El marcap\u00e1ginas es el s\u00edmbolo de la soberana voluntad del lector, del aceptado receso que congela el tiempo de papel en el instante en el que las hojas se confunden ruidosamente. Los\u00a0<a href=\"http:\/\/www.puntodepapel.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">marcap\u00e1ginas<\/a>\u00a0aguardan pacientes en la bit\u00e1cora de nuestra mesilla de noche y vigilan la plaza hasta que regresamos, record\u00e1ndonos a qu\u00e9 distancia se encuentra el desenlace. Los menos rom\u00e1nticos alegar\u00e1n que todo esto del tiempo y los pececitos irisados est\u00e1 muy bien, pero que con entremeter la solapa o doblar una esquinita, asunto resuelto. No tenemos argumentos de peso para convencer a toda esa tropa m\u00e1s apegada a lo pragm\u00e1tico que a lo rom\u00e1ntico pero, sin ning\u00fan g\u00e9nero de duda, utilizar la solapa es vulgar y plegar la p\u00e1gina (sobre todo si el libro es de otro) inmoral&#8230; Nada que ver con este elegante\u00a0<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Aepyceros_melampus\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>impala<\/em><\/a>\u00a0dorado con el que inauguramos la secci\u00f3n, dise\u00f1ado para lucir su esbelto y atl\u00e9tico porte en el lomo grueso de los\u00a0<a href=\"http:\/\/books.google.es\/books\/about\/Cuentos_completos.html?hl=es&amp;id=entfAAAAMAAJ\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Cuentos Completos<\/em><\/a>\u00a0de\u00a0<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Julio_Ram%C3%B3n_Ribeyro\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Julio Ram\u00f3n Ribeyro<\/a>\u00a0o de\u00a0<a href=\"http:\/\/www.alfaguara.com\/es\/libro\/cuentos-completos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Ignacio Aldecoa<\/a>, por decir algo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Horas. 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