{"id":2904,"date":"2017-05-23T18:29:50","date_gmt":"2017-05-23T16:29:50","guid":{"rendered":"https:\/\/biblioluces.wordpress.com\/?p=2904"},"modified":"2017-05-23T18:29:50","modified_gmt":"2017-05-23T16:29:50","slug":"adaptado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edublog.educastur.es\/biblioluces\/2017\/05\/23\/adaptado\/","title":{"rendered":"adaptado"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/biblioluces.files.wordpress.com\/2017\/04\/adaptado.jpg\" width=\"435\" height=\"613\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Las buenas intenciones, y mucho menos las buenas intenciones <em>pedag\u00f3gicas<\/em>, no siempre se justifican por s\u00ed mismas. Pongamos un ejemplo: es frecuente que nosotros, los docentes, que mostramos un respeto reverencial por los textos consagrados,  induzcamos a las nuevas generaciones de lectores que t\u00edmidamente se asoman a los estantes repletos de libros a que se recreen en las llamadas adaptaciones, que de ordinario extraen por la herida abierta en el lomo de un cl\u00e1sico la an\u00e9cdota de su argumento o el resumen m\u00e1s o menos atinado del contenido. Hablamos entonces de obras concebidas para ni\u00f1os, para j\u00f3venes, para estudiantes, para <em>escolares<\/em>&#8230; De un an\u00e1lisis no excesivamente riguroso de la oferta se desprende una evidencia inquietante: estos textos alternativos no solo est\u00e1n a a\u00f1os luz de sus modelos en cuanto a calidad est\u00e9tica y literaria, lo que por otro lado resulta natural, sino que adolecen de una <em>ramploner\u00eda<\/em> que no guarda correspondencia con los incipientes intereses del implume lector. Algunos autores ya advierten el desaguisado: \u00abLa adaptaci\u00f3n, sin duda, facilita el esfuerzo del joven lector, pero al mismo tiempo, puede acostumbrarlo a la pasividad. \u00bfPodr\u00e1, m\u00e1s adelante, encarar el esfuerzo de leer en su versi\u00f3n completa una obra que crey\u00f3 -equivocadamente- que ya conoc\u00eda? \u00bfNo ser\u00eda mejor esperar algunos meses o algunos a\u00f1os m\u00e1s y ofrecerle luego el texto \u00edntegro?\u00bb (Marc Soriano en <em>La literatura para ni\u00f1os y j\u00f3venes<\/em>). Y es que los valores que encierra una obra maestra de la literatura universal no pueden decantarse; forman parte de ella. Y a todos sus m\u00e9ritos, si los hubiere, hay que a\u00f1adirle la demostrada capacidad para sobrevivir a modas y corrientes e inspirar a lectores de toda \u00e9poca y condici\u00f3n, lo que precisamente les convierte en modelos de referencia, inmarcesibles y siempre vigentes. De todas formas hay que reconocer que existen adaptaciones y <em>adaptaciones<\/em>: a decir de Vargas Llosa en el pr\u00f3logo que le dedica, el escritor\u00a0<a href=\"http:\/\/andrestrapiello.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Andr\u00e9s Trapiello<\/a>\u00a0se aplic\u00f3 durante catorce a\u00f1os a retirar <em>los tiznados y las manchas de polvo<\/em> de El Quijote, y aunque no haya nada que reprochar a este esfuerzo de actualizaci\u00f3n, nos encontramos con un texto limpio y respetuoso que a juicio de algunos \u2014entre los que nos encontramos\u2014 ha perdido las resonancias barrocas y ese punto grandilocuente del rico lenguaje cervantino. Si tu eres de los que se asustan ante El Quijote original, has de saber que la alternativa del siglo XXI ya est\u00e1 publicada, aunque despu\u00e9s de analizar las diferentes versiones nosotros sigamos opinando que Cervantes, por mucho que digan, no necesita traductor.<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"> Pasamonte, que no era nada bien sufrido, habi\u00e9ndose dado cuenta ya de que don Quijote no estaba muy cuerdo, pues hab\u00eda acometido el disparate de querer darles libertad, y vi\u00e9ndose tratar de aquella manera, gui\u00f1\u00f3 el ojo a los compa\u00f1eros, y apart\u00e1ndose aparte, comenzaron a llover tantas piedras sobre don Quijote, que no daba abasto a cubrirse con la rodela; y el pobre de Rocinante no hac\u00eda m\u00e1s caso de la espuela que si estuviese hecho de bronce. Sancho se puso tras su asno y con \u00e9l se defend\u00eda de la nube y pedrisco que llov\u00eda sobre ambos. No se pudo escudar tan bien don Quijote como para que no le acertasen no s\u00e9 cu\u00e1ntos guijarros en el\u00a0cuerpo, y con tanta fuerza, que dieron con \u00e9l en el suelo; y apenas hubo ca\u00eddo, cuando fue sobre \u00e9l el estudiante y le quit\u00f3 la bac\u00eda de la cabeza y le dio con ella tres o cuatro golpes en las espaldas y otros tantos en la tierra, con lo que la hizo pedazos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pasamonte, que no era nada bien sufrido, estando ya enterado que don Quijote no era muy cuerdo, pues tal disparate hab\u00eda acometido como el de querer darles libertad, vi\u00e9ndose tratar de aquella manera, hizo del ojo a los compa\u00f1eros, y, apart\u00e1ndose aparte, comenzaron a llover tantas piedras sobre don Quijote, que no se daba manos a cubrirse con la rodela; y el pobre de Rocinante no hac\u00eda m\u00e1s caso de la espuela que si fuera hecho de bronce. Sancho se puso tras su asno y con \u00e9l se defend\u00eda de la nube y pedrisco que sobre entrambos llov\u00eda. No se pudo escudar tan bien don Quijote, que no le acertasen no s\u00e9 cu\u00e1ntos guijarros en el cuerpo, con tanta fuerza, que dieron con \u00e9l en el suelo; y apenas hubo ca\u00eddo, cuando fue sobre \u00e9l el estudiante y le quit\u00f3 la bac\u00eda de la cabeza y diole con ella tres o cuatro golpes en las espaldas y otros tantos en la tierra, con que la hizo pedazos.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las buenas intenciones, y mucho menos las buenas intenciones pedag\u00f3gicas, no siempre se justifican por s\u00ed mismas. 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