{"id":3441,"date":"2020-03-22T13:03:29","date_gmt":"2020-03-22T12:03:29","guid":{"rendered":"https:\/\/biblioluces.wordpress.com\/?p=3441"},"modified":"2020-07-06T21:41:18","modified_gmt":"2020-07-06T21:41:18","slug":"tiempo-de-leer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edublog.educastur.es\/biblioluces\/2020\/03\/22\/tiempo-de-leer\/","title":{"rendered":"tiempo de leer"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3445\" src=\"https:\/\/biblioluces.files.wordpress.com\/2020\/03\/jardc3adn_deshabitado.jpg\" alt=\"\" width=\"863\" height=\"461\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"justify\">Ahora m\u00e1s que nunca hemos de tomar conciencia de que somos eslabones de una cadena. Tenemos la misi\u00f3n individual y casi sagrada de no flaquear, de no comprometer la solidez del conjunto, de resistirnos como ciudadanos libres e informados al miedo, el des\u00e1nimo, el egoismo y la estupidez. El virus tiene todos los ases y hemos de esperar una buena mano para empezar a recuperarnos. Ayuda a tu familia, prot\u00e9gela y prep\u00e1rate para una larga cuarentena en salud, que en la enfermedad no cabe m\u00e1s precauci\u00f3n que la de preservar del contagio a los dem\u00e1s. No ser\u00e1 \u00e9sta la \u00faltima ocasi\u00f3n en vuestra vida en la que os encontr\u00e9is ante circunstancias excepcionales, as\u00ed que este es un momento tan bueno como cualquier otro para aprender. Os proponemos que le\u00e1is. Leer es un excelente ant\u00eddoto para sobreponerse a la crisis. Y para saber interpretar lo que ocurre a tu alrededor. As\u00ed no cometer\u00e1s los mismos errores&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"justify\">Los j\u00f3venes que huyen al campo durante la peste que asol\u00f3 la <em>Comune<\/em> de Florencia a fines del siglo XIV pasan el rato cont\u00e1ndose historias al estilo de Las <em>mil y una noches<\/em>. Le corresponde a cada joven entretener por turno a los dem\u00e1s con sus narraciones. Las jornadas se suceden. No todas las tardes pueden dedicarse al esparcimiento, pero s\u00ed una decena de ellas. De ah\u00ed el t\u00edtulo del libro: <a href=\"http:\/\/www.ataun.eus\/BIBLIOTECAGRATUITA\/Cl%C3%A1sicos%20en%20Espa%C3%B1ol\/Giovanni%20Boccacio\/El%20Decameron.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>El Decamer\u00f3n<\/em><\/a>, que en griego significa <em>diez d\u00edas<\/em> (\u03b4\u03b5\u03ba\u03b1, diez y \u03b7\u03bc\u03b5\u03c1\u03b1, d\u00eda). Los diferentes relatos\u00a0\u2015un total de ciento un cuentos, algunos de ellos un tanto\u00a0<a href=\"https:\/\/dirae.es\/palabras\/licencioso\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">licenciosos<\/a>\u00a0aunque nada que no pueda superar sin estrecheces un joven lector moderno\u2015 narran historias sentimentales, tr\u00e1gicas o moralizantes que en realidad le debemos al ingenio de\u00a0<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Giovanni_Boccaccio\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Giovanni Bocaccio<\/a>,\u00a0<\/em>autor que adelanta el Renacimiento y en cuya obra confluyen las\u00a0literaturas oriental y grecolatina as\u00ed como el importante acervo de la tradici\u00f3n florentina y napolitana. Como ya dijimos, el escenario en el que se desarrolla el argumento de <em>El Decameron <\/em>es apocal\u00edptico: el norte de Italia ha recibido el devastador abrazo de la\u00a0<a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/peste-negra-epidemia-mas-mortifera_6280\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">peste negra<\/a>, importada de Crimea por barcos que recalaron igualmente en buena parte de los grandes puertos europeos, magnificando los efectos de la epidemia en un mundo no tan globalizado como el actual, pero inquieto y comercialmente muy activo en la franja mediterr\u00e1nea. Murieron muchas personas, entre otros motivos porque no conoc\u00edan los mecanismos del contagio ni los factores que lo propiciaban, por lo que no pudieron detener el avance de <em>la bestia<\/em>. Los que ten\u00edan posibilidades de subsistir fuera de sus hogares sin trabajar hu\u00edan al campo para evitar el zarpazo de la peste&#8230; Tal era el caso de nuestras siete damitas y tres mozalbetes, (Pamp\u00ednea, Fiameta, Filomena, Emilia, Laureta, Neifile, Elisa, P\u00e1nfilo, Filostrato y Dioneo). Pero cabe preguntarse si \u00abescapar\u00bb de los\u00a0<a href=\"https:\/\/dle.rae.es\/?w=miasma\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>miasmas pest\u00edferos<\/em><\/a>\u00a0fue realmente una buena idea&#8230;\u00a0Nuestros sufridos antepasados desconoc\u00edan que el portador del bacilo que causa la peste es una pulga, que prolifera sobre sus hu\u00e9spedes naturales: las ratas. Cuando \u00e9stas mueren a causa de la infecci\u00f3n, las pulgas buscan un acomodo alternativo. La peste no se contagia directamente\u00a0entre seres humanos, o lo hace en circunstancias muy especiales, por lo que la proximidad no determina la propagaci\u00f3n aunque s\u00ed las deficientes condiciones higi\u00e9nicas y de saneamiento.\u00a0De hecho, el \u00edndice de mortalidad de la peste negra fue mucho mayor en zonas rurales con menor densidad de poblaci\u00f3n, pero con un mayor censo de roedores. Los j\u00f3venes y atolondrados protagonistas de <em>El Decamer\u00f3n<\/em> protagonizaron sin saberlo una hu\u00edda incierta hacia la muerte, que se agazapaba pacientemente entre \u00ablas verdes frondas de agradable mirar\u00bb.<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\">\u00abYo juzgar\u00eda \u00f3ptimamente que, tal como estamos, y as\u00ed como muchos han hecho antes que nosotras y hacen, sali\u00e9semos de esta tierra, y huyendo como de la muerte los deshonestos ejemplos ajenos, honestamente fu\u00e9semos a estar en nuestras villas campestres (en que todas abundamos) y all\u00ed aquella fiesta, aquella alegr\u00eda y aquel placer que pudi\u00e9semos sin traspasar en ning\u00fan punto el l\u00edmite de lo razonable, lo tom\u00e1semos. All\u00ed se oye cantar los pajarillos, se ve verdear los collados y las llanuras, y a los campos llenos de mieses ondear no de otro modo que el mar y muchas clases de \u00e1rboles, y el cielo m\u00e1s abiertamente; el cual, por muy enojado que est\u00e9, no por ello nos niega sus bellezas eternas, que mucho m\u00e1s bellas son de admirar que los muros vac\u00edos de nuestra ciudad. Y es all\u00ed, a m\u00e1s de esto, el aire asaz m\u00e1s fresco, y de las cosas que son necesarias a la vida en estos tiempos hay all\u00ed m\u00e1s abundancia, y es menor el n\u00famero de las enojosas: porque all\u00ed, aunque tambi\u00e9n mueran los labradores como aqu\u00ed los ciudadanos, el disgusto es tanto menor cuanto m\u00e1s raras son las casas y los habitantes que en la ciudad\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3441-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.ivoox.com\/decameron-giovanni-boccaccio_md_896537_wp_1.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.ivoox.com\/decameron-giovanni-boccaccio_md_896537_wp_1.mp3\">https:\/\/www.ivoox.com\/decameron-giovanni-boccaccio_md_896537_wp_1.mp3<\/a><\/audio>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3452\" src=\"https:\/\/biblioluces.files.wordpress.com\/2020\/03\/decameron_biblioluces.jpg\" alt=\"\" width=\"435\" height=\"585\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora m\u00e1s que nunca hemos de tomar conciencia de que somos eslabones de una cadena. 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