{"id":3465,"date":"2020-04-20T00:32:50","date_gmt":"2020-04-19T22:32:50","guid":{"rendered":"https:\/\/biblioluces.wordpress.com\/?p=3465"},"modified":"2020-07-06T21:32:07","modified_gmt":"2020-07-06T21:32:07","slug":"escribir-un-diario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edublog.educastur.es\/biblioluces\/2020\/04\/20\/escribir-un-diario\/","title":{"rendered":"escribir un diario"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3470\" src=\"https:\/\/biblioluces.files.wordpress.com\/2020\/04\/soldado_lee.jpg\" alt=\"\" width=\"656\" height=\"370\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"justify\">\u00a0A medida que la alfabetizaci\u00f3n alcanz\u00f3 los distintos estratos de la sociedad occidental, los diarios y\u00a0<a href=\"http:\/\/www.cazarabet.com\/idea\/coloquios\/cartes2.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la correspondencia de los soldados, involuntarios protagonistas de la historia<\/a>,\u00a0fueron llenando los huecos que dejaban la propaganda y las versiones oficiales. Conscientes del impacto de sus testimonios, los censores del ej\u00e9rcito trabajaban a pie de trinchera recortando los p\u00e1rrafos m\u00e1s crudos, las\u00a0atroces\u00a0descripciones de la carnicer\u00eda, la natural desafecci\u00f3n patri\u00f3tica que se decantaba en el fulgor de los episodios m\u00e1s terribles. No se pod\u00eda permitir que se quebrara la moral de retaguardia, la de las madres y esposas que aguardaban el retorno de sus h\u00e9roes en loor de la victoria. Curiosamente, durante las grandes campa\u00f1as b\u00e9licas del siglo pasado, los servicios de reparto postal funcionaron admirablemente, con puntualidad y un m\u00ednimo porcentaje de extrav\u00edos. Tambi\u00e9n el soldado encontraba consuelo en la correspondencia que le acercaba a los suyos, que le pon\u00eda al corriente de la rutina dom\u00e9stica, el primer diente del chico, el ternerillo malogrado&#8230; Im\u00e1genes, olores y sabores del a\u00f1orado hogar al que quiz\u00e1 nunca regresar\u00eda. Es dif\u00edcil imaginar la angustia de quien se siente desamparado, a merced de un ob\u00fas extraviado, una bala rasante o un oficial desquiciado. Leer y escribir fue una v\u00eda de escape para el soldado durante los per\u00edodos de inactividad, que transcurr\u00edan lentamente en la tensa calma que preced\u00eda a la tormenta. Se han publicado abundantes compilaciones de diarios y cartas escritas en el frente. Son el resultado de investigaciones en archivos p\u00fablicos y privados, fondos documentales y correspondencia particular. Buen n\u00famero de estos libros fueron editados con motivo de ef\u00e9merides y conmemoraciones. Otros han servido a la investigaci\u00f3n historiogr\u00e1fica. Pero todos han alimentado la conciencia cr\u00edtica de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.um.es\/docencia\/pguardio\/documentos\/doc_1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la opini\u00f3n p\u00fablica<\/a>, que en sociedades con tradici\u00f3n democr\u00e1tica constituye el motor de corrientes a favor o en contra de determinadas cuestiones de inter\u00e9s capital.<br \/>\nDurante la Gran Guerra europea\u00a0<a href=\"http:\/\/www.libropatas.com\/libros-literatura\/las-bibliotecas-de-batalla-de-la-guerra-mundial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">se distribuyeron millones de libros entre la tropa<\/a>\u00a0de uno y otro bando. Era una forma de aprender y mantener la mente ocupada. La labor ben\u00e9fica de las bibliotecas de campa\u00f1a no ha sido suficientemente alabada, pero es indudable que contribuyeron al esparcimiento y el equilibrio mental enmedio de la saturaci\u00f3n casi insoportable de la conflagraci\u00f3n. Siguiendo el ejemplo citado, a trav\u00e9s de\u00a0<a href=\"https:\/\/forms.office.com\/Pages\/ResponsePage.aspx?id=O26jiJ_XK0qNtkwG0Jc4IUwZ-Et-G5xJt_BLGEcwLFhURENEMjRYNzEzVFpFSVBXMUEwNU81SEFISy4u\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">nuestra biblioteca de pr\u00e9stamo virtual<\/a>\u00a0te ofrecemos la posibilidad de leer lo que sea de tu gusto a lo largo de estas semanas de confinamiento. Si te ha interesado el tema de las <em>cartas y diarios de guerra<\/em>, contamos con el testimonio del peculiar escritor\u00a0<a href=\"http:\/\/blog.educastur.es\/biblioluces\/wp-admin\/Ernst%20J%C3%BCnger\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Ernst J\u00fcnger<\/a>\u00a0en\u00a0<a href=\"https:\/\/elcultural.com\/ernst-junger-bajo-tempestades-de-acero\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Tempestades de acero<\/em><\/a>; o\u00a0<a href=\"https:\/\/elcultural.com\/Sarajevo-Diarios-de-la-guerra-de-Bosnia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Sarajevo<\/em>,<\/a>\u00a0un estupendo libro de cr\u00f3nicas de la muy reciente guerra de Bosnia, escrito por el periodista\u00a0Alfonso Armada. Pero si te apetece ocupar un asiento de primera en el devenir cotidiano de un conflicto, recomendamos la curiosa\u00a0<a href=\"http:\/\/wwar1.blogspot.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>bit\u00e1cora de William Henry Bonser Lamin<\/em><\/a>. Hace unos a\u00f1os, su nieto tuvo la idea de publicar <em>on line<\/em> las cartas que su abuelo Henry hab\u00eda enviado desde el frente, respetando el orden y sincronizando cada entrada con el d\u00eda correspondiente.\u00a0Durante varios meses, lectores de todo el mundo pudieron seguir con <em>el alma en vilo<\/em> las evoluciones de Henry entre 1917 y 1918, temiendo que cada carta fuera la postrera. Ahora tienes la oportunidad de conocer de cerca al soldado Lam\u00edn y descubrir cu\u00e1l fue su destino final.<br \/>\nTe proponemos igualmente que durante estos d\u00edas escribas un diario de cuanto sucede alrededor. Est\u00e1s viviendo un situaci\u00f3n excepcional que sin duda recordar\u00e1s el resto de tu vida. Es seguro que con el paso del tiempo se te olviden muchos de los detalles que est\u00e1n condicionando la experiencia de la cuarentena, y en el futuro te apetezca rememorar episodios que en su momento no te parecieron tan triviales o insignificantes. El diario te ayudar\u00e1 a pensar y a colocar en perspectiva todo lo que sucedi\u00f3 durante\u00a0<em>el a\u00f1o del coronavirus<\/em>&#8230;<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>Un rel\u00e1mpago brill\u00f3 de repente en las alargadas ra\u00edces de aquella haya y un golpe contra mi muslo izquierdo me tir\u00f3 al suelo. Cre\u00ed que hab\u00eda sido alcanzado por un terr\u00f3n de tierra; pronto el calor de la sangre que flu\u00eda en abundancia me hizo ver que estaba herido. M\u00e1s tarde se pudo comprobar que un afilad\u00edsimo fragmento de metralla me hab\u00eda producido una herida en la carne, despu\u00e9s de que mi portamonedas hubiera amortiguado su virulencia. Su aguzado filo, parecido al de una hojilla de afeitar, hab\u00eda traspasado no menos de nueve capas de rudo cuero antes de da\u00f1ar el m\u00fasculo.\u00a0Tir\u00e9 la mochila y corr\u00ed hacia la trinchera de donde hab\u00edamos venido. Desde todas la partes del bosque bombardeado aflu\u00edan conc\u00e9ntricamente hacia aquel mismo sitio los heridos. Moribundos y heridos graves obstru\u00edan el paso; caminar por all\u00ed era algo horrible. Una figura humana que estaba desnuda hasta medio cuerpo y que ten\u00eda desgarrada la espalda se apoyaba en el talud de la trinchera. Otro hombre lanzaba de continuo unos gritos estridentes, estremecedores; de su nuca colgaba un jir\u00f3n de carne de forma triangular. El Gran Dolor ejerc\u00eda all\u00ed su imperio; por vez primera pude mirar, como por una rendija demon\u00edaca, en las profundidades de su dominio. Y las granadas segu\u00edan llegando.<\/em><\/p>\n<p align=\"right\"><em>Ernst J\u00fcnger. Tempestades de acero (1920).<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=YtbzMddkvU8<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0A medida que la alfabetizaci\u00f3n alcanz\u00f3 los distintos estratos de la sociedad occidental, los diarios y\u00a0la correspondencia de los soldados, involuntarios protagonistas de la historia,\u00a0fueron llenando los huecos que dejaban la propaganda y las versiones oficiales. 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