¿Cómo reaccionaría una persona cuando invaden su país y perturban su bienestar? Al hablar de bienestar me refiero a sus estudios, su trabajo, su casa, su familia, sus amigos… en resumen, su vida. Se ve, así, obligado a romper con su pasado, su presente y su futuro. Todos sus esfuerzos para lograr un bienestar para él y sus seres queridos se ven truncados.
Puede reaccionar de dos maneras. El miedo y la inseguridad a perder su vida o ver cómo la pierden sus seres queridos le hace huir desesperadamente hacia las fronteras de otros países, sin saber lo que le espera. Ahora es un refugiado. Necesita alimentación, cama, asistencia médica y psicológica, y personas que le escuchen y le comprendan. También puede optar por permanecer en su país, luchando contra los invasores. Antes de emigrar, prefiere tomar las armas para defender su país. No tiene miedo y tiene la esperanza de que, con su ayuda y la de muchos otros, podrá calmar la situación o defender a su familia.
El mundo ha reaccionado ante la injusticia con Ucrania, apoyando a los refugiados y mostrando su compromiso y solidaridad. Ellos necesitan ayuda, porque de lo contrario se hundirán más en la miseria. Se está enviando toneladas de alimentos y medicamentos para mejorar la situación de estas personas e intentar asistirlas.
Personalmente, yo me quedaría en mi país, junto a mi familia. Defendería mi hogar, mis amigos, mis estudios… No estaría preparado para emigrar hacia otro país y depender de colectivos que me ayudasen con alimentos y ropa. Creo que sufriríamos menos si nos quedásemos a respaldar nuestro país, que, al fin y al cabo, es parte de nuestra vida.
Miguel Espina Ruiz de la Peña