Admitamos que es difícil no intervenir en el juego. Como alternativa hemos puesta en práctica las propuestas recibidas. Os contamos algunas:
- Darnos un tiempo para la observación que nos permite conocer a cada uno de los niños y de las niñas (nivel de desarrollo, gustos, preferencias, necesidades básicas…)
- Preparar el espacio: diversidad de propuestas, lugares de descanso, estructuras que favorezcan la motricidad…
- Decidir la cantidad y la calidad de los objetos que les presentamos. El cuidado de observar con qué juegan y qué les gusta para tenerlo en cuenta a la hora de hacer la siguiente propuesta, les indica que “soy tenido en cuenta”.
- Favorecer un clima en el grupo similar al del acompasamiento que se da en una orquesta: cada criatura es como que tiene su propio pentagrama y la educadora conoce los de todos y todas y acompaña en su ejecución.
Cuestionarnos nuestras formas de hacer nos ha llevado a introducir cambios y a una nueva organización de la jornada. Atención a grupos reducido, disminución del tiempo de espera de cada niño y niña, reducción de las actividades dirigidas, aumento de su tiempo de juego autónomo,…,son algunas de las modificaciones que estamos llevando a cabo.
Cada minuto de la vida de una criatura es su vida.
No puede pasarlo en espera, limitada, dependiendo de estructuras organizativas.
¿Qué os parece para hacernos reflexionar acerca del papel de la educadora en relación con el tiempo,breve en su vida,que pasan las criaturas en la escuela?.


1 pensamiento sobre “¿CUÁL ES NUESTRO PAPEL COMO EDUCADORAS?”