¿Cómo limpiar los mocos desde el respeto?
No por ser un acto breve y repetido a lo largo de la jornada es menos importante, y debemos prestarle gran atención porque es un momento en el que tocamos el cuerpo de la criatura.
- Debemos actuar siempre con unas manos suaves, atentas y respetuosas.
- Ponernos a la altura del infante, buscando su mirada.
- Anticipar la situación, diciéndole que le vamos a limpiar.
Podemos ponerle una mano en la espalda, nunca en la cabeza, mientras con la otra mano sostenemos el pañuelo, esperando su respuesta y consentimiento, ya sea con su mirada, acercándonos la cara… Teniendo especial cuidado con que el pañuelo no le tape toda la cara, ni los ojos.




