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Sobre el aprendizaje de la jardinería

Paisajismo, diseño, albañilería, viverismo, arte, composición, biología, botánica, fitopatología, comercialización… Eso es la jardinería profesional… Se nos ocurren muy pocas especialidades relacionadas con un espectro tan amplio de conocimientos, que abarquen además un número tal de capacidades que hayan de condensarse en dos cursos escolares. Pero eso es lo que hacemos en Luces: concentrar en unos pocos módulos formativos los conocimientos y experiencias que confieren identidad a una disciplina exigente como la jardinería-floristería. Creemos que el empeño merece la pena: la demanda de profesionales no ha hecho más que crecer en estos últimos años. Esa es la causa de que proliferen pequeñas formaciones que habilitan para trabajos menores de mantenimiento…

Pero el oficio precisa profesionales con iniciativa, capaces de desarrollar habilidades que requieren de preparación previa y formación continua, familiarizados con las tendencias del momento y capaces de adaptarse a las demandas del futuro, de evaluar las expectativas del mercado y orientar a los potenciales clientes. En definitiva: imponerse al intrusismo con buenas prácticas y un servicio impecable que se corresponda con la formación coherente que reciben en el instituto. Esa es la manera en la que todos, usuarios y profesionales, recibirán la recompensa de miles de horas ante la pizarra, en el jardín, en los invernaderos, recompensa por los desvelos (a veces fundados) y no pocas jornadas «a pie de obra«, desarrollando los conocimientos que han adquirido en el aula.

Este curso llega de la mano de la formación dual, un modelo que incorpora a la empresa y a los empresarios como parte fundamental en la capacitación de los estudiantes, de los futuros profesionales que han de cubrir la demanda laboral que la propia estructura de mercado genere. Iniciativa y emprendimiento son uno de los motores de cambio, de inserción y de promoción personal para la juventud con talento que desea encontrar un empleo digno y de calidad.

Porque la jardinería es futuro.

Y la formación profesional, el presente.