por Andrés Rosal Sariego 1ºX

¿Alguna vez te has parado a pensar que cada uno está destinado a conseguir ciertas cosas? ¿Alguna vez has reflexionado por qué los que tienen éxito, tienen éxito? Para ver los puntos de vista acerca de estas preguntas me voy a centrar en 4 factores los cuales creo que componen toda la variedad de opiniones sobre el destino y el éxito. Primero el factor destino, que lo dividiré en racional e irracional, segundo el factor suerte, tercero el factor de las habilidades innatas y cuarto el factor esfuerzo. Iré desarrollando uno por uno los diversos factores y viendo que relaciones tienen entre sí. Tratare de explicarlos con ayuda de algunos filósofos como los estoicos, platón, descartes o Santo Tomás de Aquino.

Empezaré con el tema del destino. Este yo creo que tiene dos partes, una irracional, donde meteré a la religión entre otras cosas, y otra racional donde hablare sobre la filosofía estoica acerca el destino. Imagínate que tu vives en la Grecia antigua. Faltaban muchas cosas por descubrir y no se encontraba la explicación a la gran mayoría de cosas que pasaban. Un día te llega la noticia de que un amigo muy cercano tuyo ha muerto a causa de un rayo. De las primeras preguntas que seguramente se te vengan a la cabeza es ¿Cómo ha sucedido?, ¿Por qué a él y no a otra persona?… esto es normal, causa mucha angustia, impotencia e incluso desconcierto. En aquella época te dirían que es todo obra de Dios, de Zeus y sus rayos y truenos. Si ha sido así seguro que ellos han tenido una razón para hacerlo de esa manera. Si de primeras, simplemente caes en esto por mero hecho de que la gente lo diga, caerás ante la falacia de ad populum o apelación a la mayoría. No es ningún argumento válido que si la gente lo dice será verdad. También puedes decirme que no es que te lo haya dicho cualquiera, sino que te lo dijo un sacerdote de un templo griego. Esto es una falacia, la falacia de falsa autoridad, ya que el sacerdote del templo no sabrá como es que tu amigo ha muerto, ni entenderá cómo funcionan los rayos.

A pesar de todo muchas personas caen en estas irracionalidades porque te dan una explicación algunas veces bastante verosímil ante un miedo o algo que no puedes explicar. De esta manera, aferrándote a algo, tu vida por así decirlo cobra más sentido. Mirándolo de esta manera no es nada malo aferrarte a las irracionalidades cuando no se encuentra una explicación lógica a algo, uno puede pensar que es mejor tener fe en lo irracional antes que angustiarse. Sin embargo, la irracionalidad es muy frágil e insegura y en cualquier momento se derrumba. Mientras, la racionalidad es más segura y fiable, además de que si en

un momento crees en lo irracional y más tarde se te aparece una respuesta mucho más racional será complicado llegar a cambiar tus pensamientos. Esto lo apoyan varios filósofos como Lucrecio (romano, 98-55 a. de C.) en “El miedo crea los dioses”, Santo Tomás de Aquino (italiano, 1225-1274) en “¿Dios? Impensable…” o Theodor W. Adorno (alemán, 1903-1969) en “El ocultismo es la metafísica de los mentecatos” en el que habla sobre preguntas todavía no respondidas y que nos pueden llevar a lo irracional.

Sin embargo. Hay un tipo de destino que sí que tiene un sentido racional. Ya los estoicos basaban su ética en el heimarmene (lo que este encadenado). Estos pensaban que la vida ya está escita por una red inmensa de causas y consecuencias, de las cuales no tenemos control. Toda causa tiene su efecto, y ese efecto puede ser en si la causa de otro efecto. Por ejemplo, el agua se evapora (causa) y forma unas nubes (efecto), pero esas nubes se cargan eléctricamente (causa) y eso con la diferencia de energía entre el sueleo y el cielo hace el rayo (efecto). Esto es destino, si se evapora el agua hay una nube sí o sí. Por lo tanto, estas en una teoría lógica sobre el destino. De esto sí que te puedes fiar, seguro que toda causa tiene su consecuencia y que, aunque puedas evitarlo, tus acciones entran dentro de esa causa y por lo tanto tu voluntad sí que importa en tu destino.

Hay algo que es parecido al destino, pero no lo mismo, esto es la suerte. En esta, el esfuerzo está presente mientras en el destino, no. La suerte es contraria al esfuerzo, cuanta más suerte tengas, menos esfuerzo necesitaras para ser exitoso. De este modo solo con esfuerzo no consigues el éxito. Es obvio que no es lo mismo nacer en España en una familia muy buena, que te cuida, te educa buenos valores y aptitudes, que nacer en Madagascar en una choza con 6 hermanos, con unos padres sin estudios ni dinero. La vida, se podría decir, que es como un juego de cartas en este sentido, no es solo, que bien se te de jugar, sino que cartas te toquen. Hay muchas cosas a parte del esfuerzo y voluntad que determinan tu futuro. Como he dicho en la introducción esto es más un factor que un punto de vista en el cual puedes creer mucho, un poco o incluso nada. Puedes ser muy radical y pensar que todo en la vida es la suerte, o no negar que la suerte afecta, pero pensar que no es muy relevante. El esfuerzo y la suerte son como la filosofía del ying y el yang, son opuestos, pero se necesitan uno al otro.

A través de un método inductivo y muchos casos se puede ver como la suerte no es todo. No puedes ganar la lotería sin apenas comprar el boleto. No puedes tener éxito en bachillerato solo por tener una familia que te apoye. Muchas familias son muy buenas y los hijos a veces no las aprovechan. Hay mucha gente exitosa que empezó en barrios pobres y desfavorecidos… También he podido ver que ciertas personas se echan a bajo, y usan de excusa su mala suerte. “No

puedo concentrarme al estudiar porque mi familia hace mucho ruido en casa” y eso les tranquiliza y le explica porque no sacan buenas notas, y dejan de buscar más respuestas, en vez de ir a una biblioteca o hablar con la familia, y solucionar el problema.

Eso es algo muy frecuente porque nos deja en nuestra zona de confort, nos hace pensar que no tenemos la culpa de nada y que todo lo malo viene de tu mala suerte. Se puede ver en muchos casos como hay gente que a pesar de tener problemas familiares saca buenas notas, a pesar de que tienen que ir a hacer una actividad extraescolar durante muchas horas, sacan tiempo para los estudios e incluso para sus amigos y familia. En un juego de cartas no siempre gana el que tiene mejor baraja, por mucho que eso influya, suele ganar el que mejor sabe jugar. Eso es algo que se aplica muy bien en la vida. Esto es otro argumento inductivo. Podría poner más ejemplos, pero creo que queda bastante claro y que la gente se suele usar la suerte como excusa liviana y no como argumento.

Otro factor que está bastante ligado con el de la suerte es el de las habilidades y destrezas innatas. Digo que está ligado porque al fin de al cabo sigue siendo suerte. Lo separo, porque es un punto de vista bastante frecuente y que tiene su propia teoría detrás. Muchos filósofos ya han hablado sobre las cosas innatas, incluso es una corriente filosófica, el innatismo. Descartes es uno de los más involucrados en el tema. Él pensaba que las ideas ya están metidas en nuestra cabeza y simplemente las recordamos ante cualquier experiencia. El primero innatista es Platón que priorizaba las ideas y por lo tanto iban antes que la experiencia del mundo sensible. Sin embargo, muchas personas no hablan sobre tener ideas innatas o no, sino de habilidades. Lo cual depende menos aún de tu esfuerzo.

Eso al igual que en el factor de la suerte, puede llevar a las personas a pensar que simplemente no han tenido la suficiente habilidad de estudio al nacer y no la van a mejorar. Yo, sin embargo, he visto muchas veces como ciertas habilidades son adquiridas y no dadas por el hecho de nacer, el que corre le influye mucho la genética muscular, pero por mucha genética que tengas, si no entrenas no ganaras carreras. En los estudios pasa igual, por mucho cociente intelectual que tengas, si nunca estudias no sacaras buenas notas. He podido ver también que muchas veces la gente confunde lo que es innato y lo que es aprendido. Hay gente que saca realmente buenas notas, sin estudiar mucho, pero seguramente siempre hayan sacado buenas notas y tengan tanto una buena base como una buena técnica de estudio.

En el polo opuesto se encuentran las personas que creen que la suerte no influye, y ahí es donde entra el factor esfuerzo al cien por cien. Esto también va por niveles, puedes pensar que todo es esfuerzo o que es una combinación de esfuerzo. Primero voy a definir lo que para mi es el esfuerzo. Para mi el esfuerzo es toda aquella acción que sale de la fuerza de voluntad, que sobrepasa las barreras de lo cómodo con el fin de mejorar en algo. Ya hemos hablado de que hay gente que piensa que la suerte lo es todo. Y que de aquellos que no piensan de esa manera… aparte de la suerte para ellos ¿Qué hay en la vida que te de éxito? Si suponemos que lo normal es pensar que no tenemos éxito en el bachillerato porque hay mucho ruido en casa, esta gente es la que te diría vete a una biblioteca. Es algo que se sale de lo normal, una acción que te saca de la zona de confort y así poder mejorar en lo que te propongas. En general es algo que no depende del destino o de la suerte.

Tristemente para muchas personas por mucho que te esfuerces a veces (pocas y solo siendo estas muy extremas) las situaciones de uno te impiden tener éxito en algo. Voy a usar método deductivo, voy a poner varios ejemplos para ver que la tesis se cumple. Volviendo al caso de la amplia familia de Madagascar, por mucho que quieras ir a una biblioteca porque todos tus hermanos te molestan, no tienes ninguna biblioteca cerca y seguramente, aunque la tengas tus padres no te podrán pagar el bachillerato. Si por muchas horas que le eches estudiando si no tienes a nadie que te enseñe unas técnicas de estudio y te ayude a entender mejor todo, sacar buenas notas se te va a poner cuesta arriba (que según lo que he visto es el caso más común). Si naces con un síndrome o enfermedad grave que afecte a tu capacidad cognitiva, estudiar va a ser muy difícil, por muchas horas que le dediques y mucho esfuerzo y ganas que le pongas, todo te va a costar el triple.

En general la gran mayoría de gente no suele ser muy extremista, no suele creer que dios te ha encomendado que saques dieces en todo, pero la gente si que tienes sueños, esperanzas y las trata como tales y no como argumentos. Lo mismo pasa con la suerte, la mayoría piensan que la vida es como aquel juego de cartas que había comentado con anterioridad. Aunque seguro que todos en algún momento cuando perdemos o no nos salen las cosas como queremos le hemos echado la culpa a el que baraja (la suerte). Seguro que todos hemos visto alguien con mucha destreza en algo y que nos supera con creces y hemos pensado que nació para ser así, aunque sea un instante para quedarnos mas tranquilos y orgullosos. También alguna vez no habremos arrepentido de no haber hecho el esfuerzo que nos llevaría a un sitio mejor… hay una ultima falacia que la gente a veces se cree que es cierta y es la falacia de el falso dilema. No todo es blanco o negro, no se ha tenido éxito por suerte o por esfuerzo, puede ser por ambas, es una opción, e incluso por destino, nadie sabe.

En conclusión, no hay que ser radical con estos factores. La vida y tus experiencias te llevan a inclinarte más hacia un factor u otro. Es eso lo que hace las diversas opiniones de la gente. Hay ciertas cosas que están claras en mi opinión. Primero el destino no existe como tal. Tenemos el poder de cambiar las cosas con nuestras acciones. Eso sí, si nuestras acciones entran dentro de lo que llamas destino, entonces el destino puede existir, pero no es muy relevante a la hora de pensar en las cosas. La surte sin embargo si que afecta, especialmente en circunstancias extremas como la de Madagascar que hemos comentado. Por supuesto, toda la educación que recibes afecta mucho en tu éxito en bachillerato y eso mucho no depende de ti. Genéticamente, no hay muchas cosas que afecten en tus estudios, a no ser que tengas un síndrome o una enfermedad realmente problemática. Las habilidades innatas son prácticamente inexistentes. Por último, lo que a mi me parece más importante, es el esfuerzo, todas aquellas acciones que tomes para ponerte previamente con una buena base en bachillerato y te hagan luchar por el éxito.

Bibliografía (APA):

Apuntes de clase sobre critica, disertación, argumentos válidos y falacias

Miche Onfray (2005) Antimanual de filosofía.