«La vida es como una caja de bombones…»

Forrest Gump es una película de 1994, dirigida por Robert Zemekis y basada en la novela del mismo nombre de Winston F. Groom. La película relata la historia de un chico con deficiencias mentales poco profundas y una leve discapacidad motriz en su niñez. A pesar de todo esto, llegará a ser un héroe en la guerra de Vietnam. Su tenacidad y bondad lo llevarán a conseguir una gran fortuna, ser popular y conocer a grandes personajes de la historia americana; sin olvidarse nunca de Yenny, el gran amor de su vida.

La escena inicial de la película presenta el hilo conductor de esta, donde podemos apreciar cómo el protagonista hace de narrador intradiegético a través de un solo nivel narrativo. Por medio de continuos “flashback”, recuerda todos los acontecimientos de su pasado, infancia, adolescencia y madurez, a medida que se los va contando a las diferentes personas que están sentadas a su lado en el banco de una parada de autobús. Su posición narrativa es interna a la historia. Con voz en off va relatando en primera persona y de manera sucesiva los acontecimientos de su vida.

Es un narrador omnisciente que utiliza en su relato el recurso de dramatización para contar sus historias y conseguir emoción. Un ejemplo es esta primera secuencia, cuando intenta recordar cuales fueron sus primeros zapatos. El narrador-protagonista es un personaje redondo que nos va sorprendiendo con su relato y su conducta llena de valores humanos. En este caso, el personaje principal es construido por el espectador a través de sus actos, de su físico, de su relación con los demás… Y es necesario destacar la importancia narrativa de la metáfora de esta primera escena, concretamente de la pluma que recoge el protagonista y que representa lo azaroso de su vida. Esta pluma volverá a aparecer al final de le película a modo de signo de puntuación que cierra el ciclo de la historia.

Se puede decir que, desde el punto de vista narrativo, la película es perfecta desde su mismo principio. El espectador se convierte, ya en ese momento, en una persona más de las que están sentadas en el banco de la parada del autobús, escuchando el relato de los acontecimientos de la vida de Forrest.

Claudia Castaño Fernández