¡Qué alegría haber matado a nuestros hijos!
La edad de oro (título original: L’âge d’or) es una película francesa de 1930, dirigida por el cineasta Luis Buñuel con guión del mismo Buñuel y Salvador Dalí. Sobre el tema de la película, Buñuel escribió: «L’Âge d’Or es también —y sobre todo— una película de amour fou (amor loco), de un impulso irresistible que, en cualesquiera circunstancias, empuja a un amante hacia el otro, a un hombre y una mujer que nunca pueden unirse.»
Es una sátira que comienza con un prólogo documental sobre las costumbres del alacrán. Su argumento principal es el de dos amantes que se niegan a que su amor, apasionado y puro, tenga que ser destruido debido a los prejuicios, y a los preceptos morales y sociales tradicionales. Pero en la película también hay otros subtemas: la violencia en diferentes contextos, como cuando un padre mata a su hijo porque este le ha apagado el cigarrillo; la crítica a la iglesia; la corrupción moral, al mostrarnos excrementos; el humor, sobre todo absurdo; la libertad sexual…
Esta película se enmarca, en el Modo de Representación Moderno, en el cine surrealista. Este tipo de cine lleva al lenguaje cinematográfico las técnicas, características y exigencias del surrealismo literario. Se caracteriza, entre otros rasgos, por el onirismo, el automatismo psíquico narrativo, la deformación de la realidad o el uso de planos metafóricos. Luis Buñuel es considerado por muchos el mejor director surrealista. Su abundante obra está compuesta de colaboraciones con Salvador Dalí, y esta película en concreto fue, a pesar de sus extravagancias, muy bien acogida en Hollywood.
Iris Fernández González