El viaje de Chihiro es una película de animación japonesa estrenada por primera vez en 2001, dirigida por Hayao Miyazaki, y producida y animada por Estudio Ghibli. La cinta ganó numerosos galardones, entre los que se encuentra un Oscar a la mejor película de animación, siendo la única película japonesa en obtener este premio.
La película, de género fantástico, narra las aventuras de una niña de diez años, llamada Chihiro, que durante su mudanza a una nueva ciudad entra casualmente, junto a sus padres, en lo que parece un parque de atracciones abandonado. Pero el parque es un lugar mágico donde los padres acaban convertidos en cerdos. Esto resulta en que Chihiro acabe trabajando en unos baños termales para seres mágicos mientras intenta buscar su libertad y la de sus padres.
A lo largo de la cinta, el director trata temas como el proceso de madurez de la infancia, representado por el cambio de carácter de la protagonista a lo largo de la historia; y la tradición mítico-religiosa japonesa desde un punto de vista actual, al situar a las personas y a los espíritus y seres mágicos en mundos distintos, pero en contacto.
Esto último es lo que se presenta en la secuencia de la llegada de los espíritus a la casa de baños, el primer trabajo de Chihiro en un lugar lleno de criaturas fantásticas. A un tiempo, se muestra cómo las duras condiciones de trabajo producen un cambio en la actitud de la protagonista.
Este largometraje se enmarca en el modo de representación postmoderno, como expresión de los cines periféricos. La película puedo aprovechar los avances en los medios de producción de animación, mezclando dibujos hechos a mano con una moderada animación digital. Sin embargo, se conserva uno de los rasgos característicos de las producciones del Estudio Ghibli: su apego a las técnicas y el formato narrativo de los dibujos animados japoneses de los años 70.
Iván García García