Estos días estamos viendo una lucha entre la economía y la salud. Entre ellas hay una delgada línea que nuestros políticos no saben cómo abordar.

Para frenar la Covid, parece que una buena medida es cerrar los bares, y las tiendas que no son imprescindibles para la alimentación de la población. Pero, claro, eso hace que mucha gente tenga problemas económicos y que la economía del país se hunda; y algunos preferirían incluso enfermar antes que cerrar sus negocios.

Cuando uno va por la calle, escucha un montón de conversaciones que siempre hablan de lo mismo. Ante se hablaba de fútbol, de política y poco más; ahora nos hemos vuelto expertos en economía y salud. Unos están a favor del cierre de los bares, otros no, y en las redes sociales hay un montón de gente experta en todo. Todos dan su opinión y saben exactamente cómo arreglar las cosas, aunque luego no parece que funcione casi nada de lo que dicen.

Mientras tanto, nuestros políticos están a favor de hacer lo posible por ganar votos. No les importa demasiado que las medidas que toman sean buenas o malas; sólo buscan las medidas que les den más votos. La pandemia puede cambiar el gobierno, hacerlo más fuerte, o más débil. Usan, además, las redes sociales para ganar esos votos; tanto unos como otros sueltan bulos por las redes, y una ya no sabe cómo distinguir qué es verdad y qué mentira. Tenemos tanta información que lo difícil es saber cuál es la información correcta, y cuál nos llama a engaño.

Desde mi punto de vista, el problema es que las decisiones no las toman los científicos con toda la información, sino los políticos; y, claro, así nos va. Como decía Platón, deberían gobernar “los mejores”, los más inteligentes. Para ello, tendrían que estar preparándose durante muchos años. Pero eso no es así, ni por asomo, ni en nuestro país ni en otros países. Por lo menos, parece que se ha llegado a la conclusión de que la educación es muy importante; y por eso se mantiene abiertos los colegios e institutos.

En conclusión, parece que no estamos haciendo bien las cosas bien. Creo que eso es porque los que nos gobiernan no toman las decisiones correctas, sino las más populares. Nos enfrentamos a un desafío muy grande. Este virus nos ha puesto en nuestro sitio. Siempre nos creímos los reyes y los amos de la naturaleza, que podíamos hacer y deshacer a nuestro gusto, y no nos esperábamos esto; ahora, todos con mascarilla.

Raquel Fernández Sánchez