¿De qué cosa tienes una cantidad ridícula o innecesaria?
Todo el mundo tiene una gran cantidad de bolis de marca Bic, de plástico transparente y con la cánula de tinta en el interior. Da igual que seas estudiante, trabajador, o jubilado, si abres algún cajón de tu casa, vas a encontrarte con tres o cuatro bolígrafos de estos del mismo color. Son pequeños, ligeros y, sobre todo, baratos y asequibles; uno puede hacerse con un paquete de veinte por pocos euros en cualquier papelería o supermercado.
Cualquier persona puede comprarlos, pero igualmente son extremadamente fáciles de perder. Por eso, siempre se tiene más de uno, por si acaso en alguna ocasión no lo encuentras; y en el bolsillo del pantalón tienes otro; y otro más en la mochila o en la camisa.
Las empresas que venden bolígrafos económicos se aprovechan de este hecho para ampliar su mercado, para lucrarse de que la gente ya tenga su producto en casa o en el trabajo, pero igualmente lo vuelva a comprar.
En conclusión, el objeto que más tengo en casa son bolígrafos, hechos para perderlos y volverlos a comprar.
Javier Hevia Peña