Todas las formas de pensar y opiniones son respetables siempre que estas no sean ofensivas o traspasen las “reglas morales”.

Todos tenemos una forma de pensar u opinión, pero siempre debemos estar abiertos a escuchar otras opiniones, para ver otros puntos de vista con los que a veces podremos coincidir y a veces no. Aunque todas las opiniones son válidas, algunas rompen “reglas morales” creadas por la sociedad, que deberían valer para todo el mundo. Por ejemplo, cuando Hitler mató a millones de judíos. A pesar de que esto no estuviese bien y fuese una masacre racista, hubo, hay y habrá gente que apoya lo que se hizo. Ahora bien, algo que nunca estará bien es que una persona mate un bebé. Eso sería peor que lo anterior. Opino que se debería incluir entre las cosas indefendibles o contrarias a las “reglas morales” a cualquier pensamiento que apoye la violencia. Cuando una persona defiende un acto violento, sus argumentos no tienen lógica.

El problema es cuando no se aceptan opiniones diferentes que no hacen daño a nadie. La sociedad, a menudo, limita el pensamiento y coarta la forma de ser de las personas. En la actualidad, hay más libertad, pero sigue habiendo límites y las personas no los traspasan por miedo a ser rechazados por la sociedad sólo por tener un punto de vista diferente o una forma de ser distinta.

En cuanto se deje de criticar a la gente sólo por ser diferente, podremos avanzar como una sociedad mejor. Un punto de vista diferente o una personalidad poco convencional nos ayuda a aprender. Hay que respetar y escuchar al otro.

Cristina González Aranda