Todos sabemos cómo funcionan las casas de apuestas, las quinielas y las máquinas tragaperras… Pero lo que la sociedad no percibe es el engaño sistemático en el que caemos cuando gastamos nuestro dinero en ello. Mediante la televisión, por la radio y en el periódico, diferentes casas de apuestas nos incitan a jugar ofreciéndonos unos posibles premios si acertamos los resultados. Hasta por la calle te encuentras con casas de apuestas que anuncian los premios del día con carteles.
Normalmente, este tipo de juegos son deportivos y mayoritariamente vinculados con el fútbol. Jugamos por diversión o simplemente por evadirnos del aburrimiento, pero lo cierto es que llega el momento en que nos enganchamos, y eso es un gran problema. Los medios de comunicación consiguen atraer nuestra atención a fin de que empecemos a jugar y no paremos. Incluso cuando el anuncio no es del todo convincente, siempre va a ver alguien que piense que su suerte cambiará si juega.
En conclusión, no es un tema muy comentado en nuestra vida diaria, pero viendo la gran cantidad de personas atraídas por ello y los grandes problemas que acarrea, deberíamos parar a pensar en si merece la pena o no el cuento que nos están colando.
Miguel Espina Ruiz de la Peña