En un principio, todos los seres humanos somos buenos por naturaleza, es decir, se nace sin maldad, pero entonces surge la pregunta: ¿Por qué nos hacemos malos o realizamos actos que son considerados como malos?

El concepto de bondad o maldad es relativo, Depende de muchos matices. Lo que para uno es bueno, para otro puede ser malo; lo que en una sociedad es considerado aceptable o deseable, para otra sociedad es inadmisible o intolerable. Influyen aspectos culturales, sociales, religiosos, históricos, ecológicos…

Si atendemos al punto de vista de la sociedad, en una guerra, ambos bandos enfrentados están convencidos de que el contrario es el malo y está actuando mal. Si volvemos la vista atrás, a ojos de la sociedad actual, existen muchas atrocidades cometidas por la humanidad. Las religiones masacraban a personas que no tenían los mismos dioses (actualmente, los Yihadistas, matan y atacan en nombre de la religión a los que no piensan como ellos). Los ingleses y españoles atacaron sin piedad a los indígenas americanos. Las culturas antiguas y modernas invadían países que consideraban atrasados. En la noche de los tiempos, una tribu troglodita atacaba una aldea vecina, para aumentar su territorio, matando y haciendo esclavos… ¿Quién era el malo y el bueno? ¿Quién está actuando bien o mal? Para el pueblo dominante, el malo es el dominado; y para el pueblo dominado, el malo es el dominante.

¿En resumen, qué es realmente ser bueno y ser malo? En el ambiente social que me toca vivir, creo que es más bien un tema de moral y educación. Se considera buena a aquella persona que vive sin molestar y dañar a los demás; que hace su vida y favorece las relaciones sociales y de cordialidad con el resto de las personas. El dicho de “vive y deja vivir” se podría aplicar perfectamente en este caso.

También puede ser que la sociedad en la que vivimos sea la culpable, hasta cierto punto, de que realicemos cosas malas. Se nos incita a consumir, a tener, a ambicionar, lo que nos puede hacer tomar el camino menos correcto para llegar a ese objetivo. Pero, en este caso, los valores y la moralidad que cada uno tenga nos pueden indicar qué es correcto o incorrecto, y frenarnos o estimularnos para hacer lo debido.

¿Somos buenos o malos porque hacemos cosas buenas o malas? ¿qué cosas son buenas, y cuáles son malas? Para alguien, el quemar rastrojo de un prado para que no se llene de maleza es bueno. Pero para otro es malo, ya que está destruyendo las nutrientes del terreno ¿Qué pasa en este caso? ¿cuál de los dos es el malo? ¿Se es malo por la acción que estás realizando? ¿Qué acción es buena y qué acción es mala? En el ejemplo anterior, cada uno tiene su pensamiento y actúa en función de su situación.

En definitiva, yo creo que somos buenos, pero se actúa mal o bien, en función de las circunstancias que nos rodean o influyen. Ahora bien, estoy convencido de que todo o mucho de lo que actualmente se considera bueno a malo, dentro de muchas generaciones, se verá desde otro punto de vista totalmente distinto.

Alejandro de la Fuente Fernández