Hoy en día son miles las personas que afirman no creer en Dios. El ateísmo está en alza. “Hay muchos más ateos en la actualidad que antes, tanto en números absolutos como en porcentaje sobre el total de la Humanidad”, explica Phil Zuckerman, profesor de Sociología y Estudios Seculares en el Pitzer College (Estados Unidos). ¿Significa esto que la religión pasará pronto a ser algo del pasado?
Para algunas personas, la religiosidad es una forma de buscar seguridad, tanto en el día a día como en los malos momentos. En los países desarrollados, con bajas tasas de criminalidad, es donde la tasa de religiosos es más baja, pero nunca llega a ser cero. A mi parecer, el ser humano ha tenido, tiene y siempre tendrá la necesidad de creer en algo. Este algo puede ser un Dios, pueden ser cinco dioses, pueden ser fuerzas cósmicas o puede ser que el gallo siempre canta por la mañana. Para entender esto, mejor os presento la teoría del “proceso dual”. Esta teoría indica que hay dos formas de pensamiento, el Sistema uno y el Sistema dos, al igual que el cerebro se divide en dos partes, el hemisferio izquierdo (la parte lógica) y el derecho (la parte subjetiva).
El Sistema dos, según los científicos, es la voz en nuestra cabeza, ese narrador que nos ayuda a organizarnos y pensar de forma lógica. El Sistema uno sería la parte intuitiva, instintiva y automática, y en él es donde se encuentra esta tendencia a ser religioso. Según Robert McCauley, director de la Universidad de Emory (Estados Unidos), la religión es “un producto secundario de nuestra disposición cognitiva, algo que no tenemos que aprender, puesto que ya sabemos”.
Independientemente de si somos ateos o creyentes, debemos respetar al prójimo y tener en cuenta que el tema de la religión, que muchas veces ha servido para unirnos unos con otros, también ha servido para separarnos.
Iris Fernández González