Todos estamos viviendo una vida con un mismo propósito, un mismo final: la muerte. Seguramente te hayas preguntado qué hay después de la muerte, pero también es necesario reflexionar sobre qué ocurre cuando uno muere ¿Qué se lleva con ella la persona que muere y qué deja en el mundo?

Una forma radical de entender la muerte sería verla como que, cuando uno muere, con él muere el mundo que conoció. Muere lo que vio, lo que le contaron. Cada vez que uno de nosotros muere, se va con él una mirada, un recuerdo, una historia. Se lleva consigo las imágenes que no ha visto nadie más que esa persona; ya sea una imagen de su amigo de la infancia, la imagen de sus padres en una comida familiar, la imagen de su pareja… Todas las imágenes que sólo esa persona poseía se han ido con ella. Esas imágenes jamás volverán a verse, porque aquello que te pertenece, te pertenece hasta el final de tus días y, cuando abandonas el mundo, también lo abandonan contigo todos tus recuerdos, vivencias y experiencias.

Esto es ver la muerte desde otra perspectiva. Una forma a mi parecer mucho más profunda y única, ya que simboliza la huella que dejas en el mundo, pero a la vez esa huella te la llevas contigo.

Carmen Fanjul de Juan