Si me quedase solo en el mundo, lo primero que haría seria pensar que es imposible que fuera el único humano vivo. Creo que pensar eso me tranquilizaría durante un tiempo.
A partir de ahí, el saber que todo lo que me rodea es “mío”, me haría cierta ilusión al principio. No me preocuparía por la comida ni por tener un techo bajo el que dormir. Opino, incluso, que sería hasta fácil de llevar
Pero, poco a poco, me iría dando cuenta de que la comida de los supermercados se iría agotando; que no tendría combustible para ir de un lugar a otro; que en caso de enfermedad no habría quien me ayudara… y lo más importante, me daría cuenta de que no tendría con quién hablar nunca más.
Creo que al final el tema de la comida se podría solucionar, ¿pero podría aguantar sin relacionarme con nadie tanto tiempo? Yo creo que no. El ser humano ha nacido para relacionarse con otros humanos y sobrevivir en sociedad. Hasta la persona más solitaria necesita relacionarse. No tardaría mucho en volverme completamente loco.
En conclusión, pasaría el resto de mi vida buscando a una sola persona con la que poder hablar, sin éxito alguno. Me tendría que conformar con hablar con animales u objetos, los cuales no me responderían, obviamente. Pero, aunque parezca muy estúpido, yo creo que eso me sería útil. Dentro de mi locura, al menos tendría a alguien o algo al que contarle mi soledad.
Jaime Díaz Fernández