Ya sabemos que en el mundo en el que vivimos el dinero es de las cosas más importantes que hay. ¿Pero es tan importante como creemos? ¿Cuánto más dinero tienes, más feliz eres?

Todos estamos de acuerdo en que la búsqueda de la felicidad es un proceso que llevamos a cabo durante toda la vida, como también lo es la búsqueda de dinero. Pero eso no significa que cuanto más dinero tengas más feliz seas. La felicidad no se encuentra en cosas materiales. Lo único que puede hacer el dinero es que vivas de una manera más cómoda y que puedas darte caprichos que te proporcionen una felicidad momentánea. La felicidad está compuesta de cosas que a primera vista no se consideran importantes, pero que, cuando pasa el tiempo, se cae en la cuenta de cuán relevantes son; como, por ejemplo, el tener una familia que te quiere, buenos amigos… Porque la felicidad que te dan las pequeñas cosas y los detalles está por encima de todo lo económico.

Desde mi punto de vista, el dinero ayuda, en muchas ocasiones bastante.  Pero no hay dinero en el mundo que compre los momentos que vives en tu día a día, los sentimientos que te pueden producir ciertas personas, o las recuerdos que guardas en tu memoria.

Pablo Piñera Hernández