El maltrato a los animales es un tema actual, muy preocupante. Si un ser humano vive situaciones desagradables, puede protegerse y pedir ayuda, mientras que los animales que sufren maltrato no tienen esa posibilidad.

El proyecto de ley sobre el bienestar animal prohibirá por completo la crueldad con ellos. Pero me temo que un gran porcentaje de personas ignorarán esta ley haciendo que los animales sufran. Casi todos los días oímos historias sobre el abuso animal en los medios de comunicación.

Todos estos animales deberían tener derecho a la protección contra abusos y tratos incorrectos que pudieran causarles sufrimiento. Las mascotas no son un objeto de experimentos y tampoco ningún artículo que se pueda poner a la venta; son seres vivos que merecen nuestro respeto y aprecio. Desgraciadamente, no todas las personas que tienen mascotas en sus casas se dan cuenta de que no son solo un entretenimiento, y que su cuidado conlleva una gran responsabilidad. Muchas mascotas pierden sus hogares porque sus dueños se olvidan de sus necesidades. Llega un momento en el que se cansan de esa responsabilidad y decidan abandonarlos. Como resultado, muchos animales abandonados mueren ya sea por infecciones, falta de comida, agua, etc.

Agresiones y violencia contra los animales, como el ahorcamiento, las peleas, el abandono, el matarlos por diversión, su uso en investigaciones científicas perjudiciales para el animal, etc. deberían estar prohibidas, pues, además del sufrimiento que causan, pueden incluso desencadenar que muchas especies mueran o lleguen a estar en peligro de extinción.

La sociedad en la que vivimos hoy en día y el abuso animal son moralmente incompatibles. La protección de los animales debería ser una prioridad para todas las personas que se respeten a sí mismas y a los demás. Las mascotas o animales, como seres vivos que son, requieren unas atenciones y obligaciones básicas de los humanos. Por ello, antes de adoptar una mascota, hay que pensar en si de verdad podemos cuidarla, dedicarle el tiempo necesario y en su futuro.

Amalia Mosquera Gutiérrez