Seguramente esta es una de esas preguntas sin respuesta, pero aun así podemos pensar sobre ello y llegar a alguna conclusión propia.
La mayoría de nosotros sabemos que se mide con un reloj con escala sexagesimal, pero no sabemos ni de donde viene o ni siquiera desde cuando está ahí. Algunos recurren al tiempo para explicar cómo es el universo, mientras que otros investigan y no consiguen determinar cuál es su origen. El tiempo es una trayectoria que sabemos que va a acabar en la muerte, simplemente pasa y hace que nuestros proyectos para el futuro se concreten en actos presentes que finalmente dejamos atrás en el pasado.
Si preguntas a diferentes personas sobre el sentido del tiempo, cada una te contestará cosas completamente diferentes. La respuesta más fiable hasta el momento, de acuerdo con los avances científicos, es concebirlo como si fuera una ilusión humana. El tiempo es, así, subjetivo y falso. Por ello, cuando alguien está entretenido, la secuencia de números que determina la hora avanza más rápido, mientras que, cuando está aburrido, parece que no avanza. El futuro nunca va a existir. El vivir delimita nuestros actos donde más allá de ellos no hay nada. Por este mismo motivo, también es imposible capturar el presente, pues cualquier acto que hacemos está pasando constantemente a ser un acto pasado. Con esto, llegamos a que es imposible pensar en cualquier otro tiempo que no sea el pasado.
Pelayo Suárez Fernández