Siempre que nos ocurre algo, nos lo podemos tomar de una determinada manera o de otra. La reacción puede ser tan dispar que ni podemos lograr imaginarla previamente. Y estas reacciones no solo nos afectan a nosotros en ese momento, sino que pueden condicionar mucho después a personas de nuestro entorno e incluso a personas que ni conocemos ni conoceremos en nuestra vida. El arrepentimiento suele ser habitual. ¿Pero cómo valorar las repercusiones que supondrá una u otra acción, sin saber con exactitud cómo reaccionaremos?

Somos muchas personas en el mundo. Si cada persona tuviese la capacidad de volver al pasado y cambiar solo una cosa de su vida, estoy segura de que nada sería como es ahora. Por eso mismo, tenemos que procurar realizar acciones positivas en nuestro día a día. Si la mayoría de nuestras reacciones son positivas, todo lo relacionado con ellas también será algo mejor.

Cada momento es un cúmulo de casualidades que siempre dará lugar al debate del destino.

Lara Rionda Castanera