Llamamos enfermedad mental a un conjunto de afecciones relacionadas con el estado de ánimo, pensamiento y comportamiento. A pesar de que su incidencia en nuestra sociedad ha crecido exponencialmente y de forma preocupante a lo largo de los últimos años, aún hay gente que se resiste a reconocerlo como un problema real, o incluso evita hablar de ello pues lo considera un tema tabú. ¿Cómo podría explicarse este comportamiento? ¿Por qué cada vez más adolescentes sufren trastornos mentales?
El no preocuparse por la salud mental de niños y adolescentes tiene posteriormente un fuerte impacto en la salud física, además de la mental, durante la edad adulta. En estas primeras etapas de nuestra vida, se produce el desarrollo de hábitos sociales y emocionales muy importantes para el bienestar mental. Este puede verse gravemente afectado si el entorno escolar y familiar no es el adecuado para su formación; pensemos, por ejemplo, en las consecuencias, del uso irresponsable de las redes sociales. Muchos factores juegan un papel crucial en nuestra sociedad, pero dificultan que la vida de muchas jóvenes se desarrolle con normalidad, lo que, a la postre, influye en su entorno en la edad adulta. Y esta situación no hace más que agravarse.
Por ello, es muy importante no estigmatizar los trastornos mentales, sin quitarles importancia ni actuar con pasividad frente a ellos. Para lograr esto, es necesario recurrir a la política, más concretamente a la sanidad, pues un problema público. En muchos países, como España, la salud mental se ve como un lujo y no como un derecho. Mucha gente no puede permitirse acudir a un psicólogo privado ni su problema puede esperar meses para ser atendido por la sanidad pública.
Pero, a pesar de que la influencia de la salud mental en nuestras vidas está ampliamente demostrada, el hablar de ella sigue siendo tabú. ¿Por qué? Hay diversas teorías al respecto. Una de ellas es la propuesta por el sociólogo Erwin Goffman, quien defiende que los procesos de estigmatización emergen de la discrepancia entre las características que suponemos debe tener una persona y las que realmente posee.
En definitiva, lo que es evidente que la salud mental es un tema que no se puede tratar a la ligera, pero que tampoco puede ni debe ser ignorado.
Cristina Araujo Cal