¿Nunca os habéis preguntado cómo será nuestro futuro? ¿Qué nos pasará el día de mañana? ¿Y cómo puede variar radicalmente el mañana dependiendo de lo que hagamos ahora? Pues yo sí y a menudo pienso si lo estoy haciendo bien y sobre lo que me pasará en el futuro.  Puede que en el futuro esté orgulloso cuando recapacite sobre todas las decisiones que he tomado a lo largo de mi vida. Pero, a veces, también me pongo a pensar sobre el futuro de los demás, porque unas veces me preocupa y otras me interesa. Esto puedo parecer algo dramático, pero en realidad no lo es.

A lo largo de la historia de la humanidad todo el mundo en algún momento de su vida se ha preguntado sobre lo que le sucederá en el futuro. Hay quien intenta predecir el futuro; y unas veces se fracasa, y otras veces se acierta en parte o incluso plenamente. En estos casos se suele decir que se ha predicho el futuro. Pero es pura casualidad, una entre un millón, cosas que pasan muy de vez en cuando. Incluso ha habido científicos que han investigado sobre alguna forma de averiguar el futuro; y han barajado la idea de encontrar una manera de viajar al futuro. Ahora bien, como todos sabemos, y no hace falta que se haga un estudio sobre esto, es imposible efectuar tal viaje.

Desde mi punto de vista, el futuro es una pregunta sin respuesta. Sin embargo, aunque pasen años, décadas o siglos, la gente seguirá haciéndose esta pregunta. El ser humano necesita enigmas.

Santiago García García