Mucha gente vive sólo para dejar “huella” , para ser recordado años o siglos después de su muerte. ¿Pero es eso tan importante?
Ya dijo Jorge Manrique hace mucho tiempo, en sus coplas, que hay una vida, llamada vida de la fama. Pero no debemos confundir esta vida con ser recordado por tus seres queridos y familiares. Una cosa es la fama y tu importancia durante tu vida, y otra el amor que te tienen tus personas cercanas. La fama es algo que obviamente todos queremos. Es el “ego” de las personas. Al saber que vamos a ser recordados, nos sentimos más importantes
Mucha gente desea ser recordada y trabaja toda su vida para eso. Pero, cuando se dan cuenta, han perdido toda su vida en lograrlo e, independientemente de que lo hayan conseguido, probablemente esa obsesión les haya hecho perder momentos con sus seres queridos. Así, resulta que han desaprovechado lo que de verdad es importante en la vida. ¡Qué más da ser recordado por gente que no conoces si realmente ni tus seres queridos se acuerdan de ti! También hay que pensar el porqué de que la gente quiere ser recordada si ellos ya no existen. ¿Por qué no se centran en vivir su vida el máximo y no en estar en la memoria de otros que si estarán viviendo su vida cuando ellos ya no estén?
En mi opinión, y para finalizar, con la obsesión por la fama, como con cualquier otra obsesión, probablemente no se calcule bien el coste que conlleva.
Hugo Prieto Fernández