La belleza física es un tema peliagudo para muchas personas, pues de ella depende su autoestima. ¿Es esto sano? Vamos a hablar sobre ello.

Actualmente nos encontramos en una sociedad a la que le importa más lo exterior que el interior; además de que parece que el buen físico se está convirtiendo en sinónimo de éxito. Por ello, uno se pregunta si nos arreglamos para sentirnos bien nosotros mismos o lo hacemos para gustar a los demás.

Últimamente, mucha gente se obsesiona con gustar físicamente y se centra más en esto que en su forma de ser. Esto no es bueno, porque te despreocupas tanto de cómo eres que, con el paso del tiempo, no te vas a parecer en nada a la persona que eras. Por otra parte, también hay mucha gente que cree que lo importante está en el interior. Eso es lo que hace que de verdad te guste cómo es una persona; su personalidad; si tiene valores; si es bueno con los demás.

En conclusión, seguro que es relevante que una persona sea guapa. Pero en lo que nos debemos fijar y lo que va a hacer que estemos años felices al lado de alguien es su belleza interior; si esa persona es buena de verdad o no.

Sergio González Huerta