A lo largo de nuestra vida, todos hemos sido obligados a aprender un segundo idioma (generalmente el inglés). Cuando somos niños, solemos quejarnos a nuestras madres, diciendo que no nos gusta o que simplemente queremos dejar de estudiarlo. ¿Pero es verdaderamente tan importante el inglés? ¿Hasta qué punto?

Pues, aunque muchos no lo crean, sí es importante dominar un segundo idioma, sobre todo a la hora de forjarnos un futuro o de viajar. Si no supiera un segundo idioma, yo no sabría qué hubiera sido de mí en ciertos momentos. Cuando fui a Roma, donde entendía poco o nada a los italianos, tuve que utilizar el inglés como vía de comunicación. Pero también es importante para mi futuro; como sacarme una ingeniería, para lo que se pide un nivel mínimo de inglés.

Sinceramente, estoy orgulloso de estudiar un segundo idioma, y me atrevería a decir que, sin él, prácticamente se renuncia a una gran parte de la vida. Solo voy a plantear una cuestión más: ¿A cuánta gente conoces que tenga un buen trabajo sin saber una pizca de inglés, francés u otro idioma que no sea el materno?

En conclusión, este aprendizaje es vital y muy importante en nuestra vida. Realmente, es algo que merece la pena, e incluso nos orienta a la felicidad. Como bien dice un proverbio chino: “aprender un idioma es tener una ventana más para observar el mundo”.

Daniel Díaz Díaz