Entendemos por “salud” a aquel estado en el que un ser u organismo vivo no presenta ninguna lesión ni padece ninguna enfermedad y, por lo tanto, ejerce con normalidad todas las funciones vitales. Ahora bien, ¿qué significa en realidad el concepto de salud?
La idea de salud ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y ha pasado de una definición que solo tenía en cuenta la ausencia de enfermedad, a la consideración global del individuo, desde el punto de vista tanto físico, como mental e, incluso, social. Así, el uso del criterio original de salud ya no es del todo correcto. La ausencia de enfermedad física no implica que el individuo esté completamente sano. La enfermedad mental también se ha de tener en cuenta en la valoración global del estado de salud del individuo. De esta forma, el estado de salud se aplica a cada vez un menor porcentaje de personas.
Ahora bien, podría discutirse si una persona goza de buena salud conformándose sólo con cumplir unos mínimos en alguno de los ámbitos que la conforman, o exige disfrutar de unos máximos en todos ellas. El equilibrio y armonía vitales son principios que Platón consideraba irrenunciables: “Estar sano es una autentica manera de ser libre”. Su maestro, Sócrates, en cambio, abogaba por que la salud se expresase en “la satisfacción y el bienestar que propicia el crecimiento y el desarrollo individuales”. Estos filósofos entendían la salud de forma mucho más amplia que la simple salud física, como aquello que nos permite movernos y realizar actividades de la vida diaria.
Daniel Vázquez Fernández