A lo largo de la historia, la relación entre la filosofía y la medicina ha pasado por mejores y peores etapas. Ambas disciplinas tienen el mismo objetivo: la búsqueda del bienestar de las personas. No obstante, tradicionalmente, la filosofía se ha centrado más en los aspectos relacionados con el espíritu o la mente, mientras la medicina se ha dedicado al cuerpo humano.

Ambas disciplinas surgieron simultáneamente y, al principio, incluso se complementaban. En los tiempos de Sócrates e Hipócrates, muchos filósofos se habían formado también como médicos. Pero, con la era moderna, ambas disciplinas comenzaron a distanciarse. La ciencia médica percibe a la filosofía de una forma poco práctica. Los filósofos, a su vez, creen que la medicina reniega de las humanidades.

Afortunadamente, en la actualidad parecen reencontrarse en el campo de estudio llamado “Medical Humanities”. La ética y la reflexión en torno a las vivencias existenciales humanas de todo tipo aportan un punto de vista muy interesante para aquellos médicos que quieren comprender y tratar de la mejor manera posible a sus pacientes.

Amalia Mosquera Gutiérrez