La infelicidad es un sentimiento curioso, similar al de la frustración cuando no consigues algo que anhelas mucho. Mucha gente, tras arduo esfuerzo por conseguir la felicidad, acaba obteniendo algo totalmente distinto. No es culpa de esas personas; es simplemente que no conocen el secreto de la infelicidad.
Este secreto no es algo que nos sorprenda a muchos. Es algo más bien mundano y típico de cualquier novela de baja calidad; algo que la gente vaga describe como una sensación desagradable. Pero también hay eruditos, que presumen de ser genios, y dicen que es una sensación como de vacío que nos puede dejar la consumación de algo que apreciamos; ya sea el final de un libro, una serie, una relación… Queda claro que la infelicidad es una sensación bien marcada que nos hace sentir insatisfechos por algo. Ahora bien, la infelicidad tiene mucho más que ofrecer, porque la infelicidad realmente no es estar triste, es mucho peor.
La idea de que una persona puede estar contenta, pero ser infeliz, parece descolocar a mucha gente; no porque sea confusa, sino por el propio romanticismo actual de la búsqueda de la felicidad. El secreto de la infelicidad es que buscamos la felicidad en la recompensa, pero la perdemos por el camino por no darnos cuenta de que siempre nos acompaña.
Vladislav García Alonso