Cuando nos planteamos esta pregunta inmediatamente nos viene a la mente otra pregunta: ¿El dinero da la felicidad? Y sobre esto hay multitud de opiniones y debates. Para mí, es obvio que existe una relación entre los bienes materiales y la felicidad.
Debemos distinguir entre valor instrumental y valor intrínseco de las cosas, y establecer un equilibrio entre estos. Eso no es fácil, ya que la avaricia toma un papel muy importante a la hora de valorar la riqueza económica.
Podemos ponernos en el extremo de tener mucho dinero, pero sufrir una grave enfermedad. Deducimos, entonces, que el dinero no da la felicidad. Ahora bien, el otro extremo tampoco es halagüeño. Si te encuentras en situación de tener que buscar algo para comer o un sitio digno para vivir, tampoco puedes alcanzar la felicidad absoluta. Lo malo es que valorar los bienes intrínsecos, si eres una persona sin problemas económicos, resulta difícil. Y ahí está la clave para alcanzar la felicidad.
En conclusión, claro que se puede llegar a ser feliz con poco dinero. El dinero solo te ofrece comodidades, no un bienestar pleno. Y lo intercambiable solo tiene valor material, pero no intrínseco.
Lara Rionda Castanera