Teniendo en cuenta que una persona es un ser racional, moral y autónomo, capaz de tomar decisiones por sí mismo, como lo dice Kant, difícilmente una máquina puede llegar a ser una persona.

Una máquina puede parecerse mucho a una persona, incluso físicamente, y realizar acciones que hace el ser humano, pero siempre dirigidas o, lo que es lo mismo, programadas. Lo que diferencia la máquina de una persona es el componente racional. Mientras la máquina hace lo programado y solo eso, una persona puede pensar y decidir qué hacer en cada momento.

Por lo tanto, creo que una máquina no puede llegar a ser persona por mucho que la tecnología avance. El razonamiento, los sentimientos, y demás facultades mentales, son propios de las personas y no de las máquinas.

Pelayo García Pérez