Algunas de las preguntas que más a menudo se hacen los estudiantes de Bachillerato, sobre todo los de ámbito científico, son: ¿Por qué debemos estudiar Filosofía? ¿qué sentido tiene para nosotros? ¿cuál es su fin? Lo cierto es que la mayoría de nosotros terminaremos estudiando algo que no está relacionado con la filosofía, ¿O quizá no?

A pesar de que muchos no lleguen a comprenderlo, en realidad estudiar Filosofía tiene sentido. La palabra «filosofía» se traduce al castellano literalmente como «amor a la sabiduría». La filosofía es el estudio de las preguntas fundamentales que el ser humano se lleva planteando desde que es ser humano. Estas preguntas han tenido diferentes respuestas a lo largo de la historia. Conociéndolas, podemos entender mejor nuestra sociedad actual, realizar reflexiones coherentes, formar un pensamiento crítico, entender conceptos abstractos y complejos, o ser capaces de tomar decisiones autónomas e informadas.

Pero, aun con todos estos conocimientos, la pregunta sigue siendo la misma: ¿Cuál es el sentido? La respuesta es más sencilla de lo que parece y se encuentra en nuestra vida cotidiana; en las preguntas que nos hacemos día a día, como, por ejemplo: ¿debería ponerme a estudiar o seguir viendo TikTok? Cuando nos planteamos esto, reflexionamos e intentamos tomar una decisión que sea la correcta a largo plazo; es decir, que se enmarque en un proyecto, que tenga sentido. Esto es filosofía.

Supongo que esa es la razón de que la materia de Filosofía sea obligatoria en Bachillerato, pues nos enseña a pensar con un fin, con sentido, y no sólo pensar por pensar. Podría decirse que la filosofía es pensamiento puramente racional, que nos ayuda a entender mejor lo que nos rodea y actuar en consecuencia de manera crítica. En el fondo, creo que la pregunta que deberíamos hacernos es: ¿Qué pasaría si no se enseñase Filosofía a los jóvenes?

Alejandra Morán García