La pregunta plantea un serio dilema.
Por una parte, una vida con felicidad es lo que muchos desean, aunque tenga que ser con ignorancia. El desconocer en profundidad el mundo que te rodea te quita preocupaciones y miedos. Sin embargo, también te hace más vulnerable a engaños y manipulaciones; y tampoco te permite tomar decisiones de manera completamente informada y racional.
Por otra parte, una vida con sabiduría puede ser una vida desgraciada, pues entenderías y estarías informada de todos los desastres e injusticias del mundo. Lo bueno de la sabiduría es que te facilita decidir racionalmente y te ayuda, así, a crecer tanto social como personalmente.
Aristóteles defendía la teoría del punto medio. «La virtud, entonces, es un estado de carácter que permite escoger entre dos extremos el medio; siendo uno el exceso y el otro la deficiencia». Aristóteles no se refería a la pregunta que estamos planteándonos. Pero si lo adoptamos como punto de referencia para dar una respuesta, se podría concluir que, en esta vida lo mejor es encontrar el punto medio entre conocer el mundo y satisfacer nuestro deseo de felicidad, con el fin de lograr un equilibrio en nuestra vida y estar en paz con nosotros mismos.
Ahora bien, si no hubiera punto medio entre esos extremos y la elección fuera de tercero excluido, yo preferiría vivir con sabiduría e infeliz que vivir en la feliz ignorancia. Hay ocasiones en que es mejor no enterarse de ciertas cosas, pero aun así seguiría siendo preferible saber lo que pasa a tu alrededor y aceptarlo, que vivir con ello sin saberlo o que te importe.
Carla Iglesias Márquez