Una de las preguntas de la filosofía es la que intenta entender el sentido que tiene nuestra existencia. Algunas otras preguntas, como de dónde venimos, han podido ser respondidas, en parte, por los científicos. Sin embargo, el motivo por el cual estamos aquí no se ha desvelado aún. Esta pregunta me lleva personalmente a cuestionarme una segunda que seria la siguiente: ¿debe cuestionarse el sentido del ser humano a nivel de especie o a nivel individual? La pregunta es cuál es la función de los humanos o más bien si tiene sentido la existencia de cada individuo humano particular.

Para reflexionar sobre este tema, analizaremos el sentido del ser de manera colectiva para comprender los motivos de la existencia de los individuos. Desde mi punto de vista, el pensar que nuestra especie animal tiene una función concreta es considerarla, de cierta manera, superior a las demás. Como el resto de las especies, acabaremos desapareciendo y otras nuevas surgirán. Por esto creo que no hay nadie imprescindible. Ninguna forma de vida es más valiosa que las demás, lo cual hace que todas sean igual de intrascendentes. Así pues, considero que cada uno de nosotros debería entender la vida como un camino sobre el cual solo sabe que tendrá fin y que debería tratar de disfrutar. Para mí, el sentido de la vida reside en la felicidad, en lograr un sentimiento de plenitud y en disfrutar de lo que eres y de lo que tienes. Uno de los movimientos filosóficos que considero más interesantes es el existencialismo. Esta corriente de pensamiento le da mucha importancia al principio de libertad y a la responsabilidad individual que cada uno debería de tomar sobre sí; precisamente porque, según el existencialismo, cada individuo es capaz de establecer el significado de su vida.

En definitiva, creo firmemente que el sentido de la vida es encontrar en nosotros mismos la razón de nuestra propia felicidad de manera que podamos lograr vivir en calma.

Lúa González Lobón