A mi juicio, las cualidades que aportamos a las maquinas, que los seres humanos fabricamos, se asemejan a nosotros a nivel físico. Por ejemplo, las fabricamos con brazos o manos como las nuestras para poder manejar objetos, levantar cosas; les damos piernas para poder desplazarse y también una especie de cabeza en la cual tendrá unos lentes ópticos para poder sondear el terreno, oídos robóticos para reconocer sonidos e incluso una boca solamente para responder al emisor. Pero realmente no tienen la capacidad de sentir como nosotros los humanos, pues nosotros tenemos cualidades únicas como especie. Por ejemplo, lloramos en momentos de tragedia, sudamos para refrescar la temperatura del cuerpo, y podemos mostrar cambios de humor como la ira o la alegría. Las maquinas no podrán hacer nunca eso, porque no poseen los mismos elementos que nosotros. No tendrán emociones solamente por imitar expresiones faciales. Nunca llegarán a sentir.

Oliver Martín Quintero