La desigualdad entre el hombre y la mujer ha existido desde siempre, pero inexplicablemente sigue estando presente en estos tiempos. La mujer se suele ver afectada por esta desigualdad con más frecuencia que el hombre. No obstante, no se debería ver afectado ninguno de los dos. ¿Qué debemos cambiar para implantar una merecida igualdad entre el hombre y la mujer? ¿En qué ámbitos de la vida se manifiesta más esta desigualdad?
Debemos cambiar un montón de cosas para llegar a ser una sociedad en la que haya realmente igualdad de género. Una de ellas son las condiciones de empleo. Las condiciones laborales que tienen las mujeres no son las mismas que las de los hombres. Por ejemplo, el salario pagado. La diferencia de salarios puede llegar a alcanzar los 5.000 euros a lo largo de un año y, según las estadísticas, en España la mujer debería cobrar alrededor de un 28% más para igualar en sueldo a sus compañeros varones. También existe una enorme desigualdad en el mundo de los deportes, ya que las niñas y mujeres poseen menos oportunidades y seguridad cuando participan en actividades deportivas. En el caso de que logren llegar a ser deportistas profesionales, se encuentran otra vez con la brecha salarial, sobresaliente, por ejemplo, en el mundo del fútbol femenino.
El objetivo, por lo tanto, es que las mujeres tengan las mismas oportunidades profesionales, educativas y sociales que los hombres. Debemos acabar con esta desigualdad y para ello debemos tener en cuenta algunas pautas para fomentar la igualdad de género. El convivir y crecer en igualdad de oportunidades en todos los ámbitos sociales es fundamental para acabar con la desigualdad; proponer actividades para fomentar la igualdad de género en las escuelas, y no utilizar un lenguaje sexista y evitar los prejuicios e ideas preconcebidas.
En conclusión, sabemos de la existencia de desigualdad entre hombres y mujeres que perjudica fundamentalmente a las mujeres. Existe desigualdad en innumerables ámbitos de la vida (trabajo, deportes, etc.) en los que debería tenerse en cuenta unas pautas para acabar con esta desigualdad. Es un trabajo cuya recompensa se recoge a largo plazo. Por ello, todos debemos de poner de nuestra parte si queremos acabar con esta sociedad injusta con las mujeres.
Diego Fernández Rúa