La meta de algunos de nosotros es estudiar una carrera universitaria. Sin embargo, pocos saben el esfuerzo mental que ello conlleva. Nos pasamos toda nuestra infancia y juventud estudiando, para entrar a esa carrera que tanto nos gusta. Son muchos años de esfuerzo y sacrificio que sólo se reflejan en unas notas. ¿Pero qué es una nota? ¿Un número? Nos están diciendo que todo ese esfuerzo se va a resumir en un número. Ahí es cuando entras tú; ahí es donde decides si te vas a dejar medir por un número; si todo por lo que llevas estudiando se va a quedar en un número.
La respuesta es no. No podemos dejar que se nos defina por un solo número, porque nadie sabe todo lo que hay detrás de ese número: todas las tardes, noches y mañanas que has pasado estudiando y que has dejado de entrenar, de salir o de hacer otras actividades que te gustan. Todo, por una simple nota. Y si después de tanto esfuerzo no entras en esa carrera deseada, pues ya está, ahí se acaba el problema. No te castigues pensando en qué hubiera pasado si hubieras hecho esto o aquello. Hiciste lo que pudiste y diste lo mejor de ti; y eso es lo cuenta, aunque nadie sepa todo lo que hay detrás de esa nota. Lo sabes tú y con eso es suficiente.
Luego, te das cuenta de que llevas años estudiando y que no te ha servido de nada, porque tampoco has aprendido nada. ¿Qué se hace entonces? Muy fácil: busca otras opciones. Siempre hay más opciones. No entras en una carrera, pues eliges otra, o un módulo, o lo que te guste. Pero no pienses que por no ir a la universidad se acaba el mundo. Los estudios te han supuesto un esfuerzo y, aunque no lo creas, está muy bien. Tienes que estar orgulloso. Elijas lo que elijas hacer, eso va a ser tu futuro. El futuro no depende de una nota. Con el tiempo, te darás cuenta de que tú no eres esa nota. Aunque no fuera tu idea inicial, estarás estudiando algo que te gusta o haciendo algo que te gusta, y con ello vas a ser feliz. Una nota nunca te va a quitar eso. Sólo es un número y un número no te define; simplemente es una mera calificación. Somos mucho más que eso.
María López Collado