Un robot tiene sus acciones programadas. Son capaces de realizar acciones de manera autónoma y sustituir a los humanos en determinadas tareas. Las personas son autónomas, pues son capaces de tomar sus propias decisiones. Son seres inteligentes, libres y racionales. Nos preguntamos si los robots serán capaces de sustituirnos en los puestos de trabajo; si con el avance de las tecnologías lograrán tener sentimientos… Objetivamente, los robots nos llegarán a sustituir en algunos trabajos, ¿pero serán capaces de hacerlo en otros? ¿Podría un robot, por ejemplo, sustituir a un profesor o a un psicólogo? El robot carece de vocación y agilidad para resolver problemas.
La diferencia entre el ser humano y los robots es que los robots están creados por los seres humanos y están llenos de cables y estructuras. En cambio, los seres humanos tenemos órganos, sistemas y tejidos, y cada uno de ellos se encarga de realizar una función. Las personas realizamos las tres funciones vitales: nutrición, relación y reproducción. Los robots son programables, pero las personas tienen sentimientos, toman decisiones y realizan actividades.
En conclusión, no creo que se pueda llegar a considerar a un robot como una persona. Son máquinas programables. No pueden realizar acciones sin antes haber sido programadas. No pueden tener la espontaneidad de una persona a la hora de actuar. Pero, desde luego, van a tener una gran importancia en el futuro.
Nadia Martínez Artime