En la sociedad actual parece que una persona tiene que estar constantemente haciendo actividades para mantenerse ocupado. Se podría decir que estamos siempre haciendo cosas para mantenernos felices. ¿Pero todo esto es verdad o mentira?
En los últimos años, con el crecimiento de las redes sociales y los hábitos de vida sedentarios, ha aumentado el número de personas afectadas por enfermedades mentales hayan aumentado, y más aún entre las generaciones más jóvenes. Los estándares de belleza inalcanzables y los comentarios negativos a través de cuentas anónimas han hecho que más y más adolescentes sufran depresiones desde una edad temprana. El ir a la escuela, hacer una actividad deportiva, quedar con los amigos, son actividades con las que una persona puede aliviarse un rato. Pero esto solo es momentáneo y, cuando uno llega de nuevo a su casa, se acaba el momento de felicidad. Por eso, se podría decir que no somos felices, simplemente estamos distraídos de la tristeza. Esos episodios de tristeza también pueden estar producidos porque en los telediarios las noticias son todas negativas; y obviamente también porque venimos de haber pasado una pandemia mundial que ha cambio la vida de todos.
Desde mi punto de vista, creo que estar distraído con diferentes actividades es beneficioso, tanto para la salud física como para la salud mental. No creo que sea el remedio final, pero puede ayudar a muchas personas.
Santiago García García