¿Cuando digo «vida perfecta», qué se os viene primero a la mente? Muchos pensarán en dinero; no estudiar; ni trabajar… ¿Pero es eso la “vida perfecta”?

En realidad, la «vida perfecta» es solo una ilusión, un deseo del ser humano. Cuando llegas a conseguir lo que deseas, siempre vas a querer más y, al final, nunca logras llegar a lo que querías. Es cierto que puedes CREAR tú propio estilo de “vida perfecta. Pero nunca llegarás a ella. Eso es debido a que la perfección no es parte de la vida. Son dos palabras que, juntas, designan una pura abstracción. Algo inalcanzable. Nuestros físicos no son perfectos, los animales, árboles, tecnología e incluso canciones, no son perfectas. ¿Pero es necesario que la vida sea perfecta para ser feliz? Gracias a la falacia de la «vida perfecta», la gente persigue un sueño. Eso les da un propósito para ser mejores, para esforzarse y lograr dar el máximo de si mismos. Realmente, es la imperfección lo que nos motiva. Pongamos un ejemplo sencillo, una mutación genética se puede considerar una imperfección, pero gracias a esas mutaciones los humanos estamos aquí, al igual que muchos otros animales.

En definitiva, aunque nuestra vida nunca será perfecta, al menos se puede escoger cómo vivirla, qué hacer y manejar las propias decisiones. Nunca lograrás esa perfección imaginada, pero puedes lograr tu propia felicidad gracias al esfuerzo y la dedicación que pongas en ello.

Eric David García Silverio