Actualmente, una gran parte de la población joven y adolescente está estudiando grados de formación profesional, bachillerato, secundaria, grados universitarios, etc. La presión de estudiar para sacar buenas notas y lograr objetivos académicos altos les hace propensos a todos al estrés y la ansiedad. Ambos estados mentales influyen perniciosamente en la salud mental de los estudiantes.

Una de las principales causas generadoras de malas condiciones en la salud mental por los estudios es la exigencia, personal o social, de que una persona consiga unos resultados excelentes. Esto hará que, si en una prueba los resultados son inferiores a los esperados, el estudiante pueda tomarse muy mal su nota. Esto le producirá ansiedad: no dormir las horas suficientes por querer quedarse estudiando hasta estar seguro de su dominio de la materia, estrés por la posibilidad de volver a bajar de nota, etc.

A la hora de estudiar, una persona autoexigente intenta sacar los mejores resultados posibles. Para conseguirlo, pasa gran parte de su tiempo de trabajo memorizando contenido o haciendo ejercicios. Esto suele llevar al abandono del deporte o el ejercicio físico, lo que puede ser perjudicial para su salud tanto física como mental. ¿Pero en qué se relaciona el deporte con la salud mental? Existen varias hormonas que son liberadas al hacer deporte. Son conocidas como las hormonas de la felicidad debido a que, al ser segregadas, influyen en el estado de ánimo y se generen emociones positivas.

En conclusión, la salud mental de los estudiantes de hoy en día ha de ser mejorada, controlando los niveles de estrés a los que están sometidos muchos de ellos, con el fin de tener una mejor calidad de vida.

Amalia Mosquera Gutiérrez