Nacemos, vivimos, soñamos, aprendemos… Mucha gente piensa que solamente estamos programados para hacer las cosas que hacemos habitualmente sin ningún sentido. ¿Pero realmente qué sentido tiene todo eso? ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Cuál es su propósito?

Según Viktor Frankl, un eminente psiquiatra y neurólogo, que fue prisionero nazi, no hay nada más importante en la vida que la voluntad y tener un propósito. Según él, si partimos de un porqué, siempre habrá manera de encontrar un cómo. Hay que buscar una motivación y, aunque las cosas no salgan como nos gustaría, deberíamos de encontrar un objetivo o fin para todo y darle nosotros mismo el significado que nos gustaría.

En mi opinión, el sentido de la vida es algo subjetivo, complejo y sin respuesta definitiva. Cada uno es libre de tomar sus propias decisiones y de hacer en cada momento lo que le parezca correcto o no. Somos libres de elegir. Eso es algo que nos diferencia del resto de seres vivos y debemos hacer un uso responsable de esa libertad. Debemos dar sentido a la vida nosotros mismos. Si no estamos conformes, crear algo nuevo y, si ya lo estamos, seguir dándole forma y persiguiendo nuestro propósito. Si nos esforzamos cada día, cumpliendo nuestras metas y reflexionando sobre lo que podemos hacer para que mejorar, progresaremos y podremos dar una especie de sentido a nuestra existencia.

Andrea Carbajal González