Algunos científicos y filósofos han defendido la llamada hipótesis de la simulación. Esta hipótesis propone que la realidad sólo es una simulación, de la que sus participantes no son conscientes, aunque sí lo son de su vida simulada. La hipótesis desarrolla la idea del dios maligno de Descartes, pero la llevan más allá, por analogía, hasta una realidad simulada futura. Es decir, lo que controla la simulación se encuentra en el futuro. El planteamiento de esta hipótesis se podría traducir a que seríamos como un experimento de personas humanas metidas en un videojuego. ¿Pero quién controla ese videojuego? ¿Otros humanos? ¿Máquinas?

Algunos de estos científicos y filósofos no ven inverosímil la posibilidad de que vivamos en un mundo como el de la película de Matrix. Personalmente creo que nuestro mundo es muy complejo. Puede que tengamos recursos para conocer el pasado, pero actualmente no los tenemos para prever el futuro. Tal vez solo seamos producto de un juego de gente del futuro; tal vez todo lo que pasa en nuestras vidas esté programado desde que nacemos; tal vez nuestro mundo sea creación de un gran ordenador que nos controla. Pero, hoy, todo eso solo son hipótesis y no podemos comprobarlas. Por lo tanto, seguiremos viviendo nuestras vidas como siempre lo hemos hecho. Aun así, me pregunto: ¿Cómo seguiríamos viviendo si se demostrase que esta hipótesis es real? Pienso que nuestra forma de vivir cambiaría por completo.

Ayalga Suárez Fernández