
… Tarde o temprano en polvo te convertirás…
Ey venga, escuchadme, carcasas viejas
O al menos aquel que tenga orejas.
Oíd esta historia que haría a un muerto llorar
De nuestra novia cadáver, fabulosa y genial.
Morir, hay que fallecer.
No frunzas el ceño, en el fondo está bien.
Ya puedes huir y ya puedes rezar,
Tarde o temprano en polvo te convertirás.
Sí, la chica era bella, es la pura verdad.
Un día un hombre misterioso llegó a la ciudad.
Era guapo y apuesto, y sin blanca además.
Y la pobre niñita se fue a enamorar.
Su papá dijo no. Ella no pudo aguantar
Y los amantes decidieron que se iban a fugar.
Morir, hay que fallecer.
No frunzas el ceño, en el fondo está bien.
Ya puedes huir y ya puedes rezar,
Tarde o temprano en polvo te convertirás.


