A finales de Diciembre, el viento llenó el patio de La Viesquina con las últimas hojas secas del otoño. Con gran entusiasmo comenzaron a recogerlas todas y dármelas, hasta formar un bonito ramo.

Fue un momento idóneo para despedirnos del otoño, pues el invierno ya llamaba a la puerta.
Hicimos un corro en torno al ramo y dijimos «¡Adiós, Otoño!».

Y así nos despedimos.

A la vuelta de vacaciones, la nieve y el hielo hicieron aparición en nuestro entorno y hubo mucho entusiasmo con ello; así pues, era el momento de dar la bienvenida al Invierno.
Hicimos nieve con bicarbonato y agua y jugamos con ella. Toda una experiencia sensorial, fresca y húmeda como la nieve de verdad.


El hielo del patio también nos llenó de curiosidad y dimos calor a los árboles al ritmo de…
Fru fru fri,
qué frío hace aquí,
froto froto fre
¿y el frío? ¡se fue!
(Rima de Tamara Chubarovsky)

Y la nueva estación también está dando lugar a algunas expresiones plásticas.

Autorretratos vestidos con abrigos y bufandas


Copos de nieve, técnica de grabado

Pintura mural

Tejiendo bufandas con telar