LCL II – Actividades Ensayo posterior a 1939

1. Lee este texto y contesta a las preguntas

La Matemática ha gozado y goza de un prestigio de rigor y exactitud, de necesidad y universalidad absolutos. Prestigio asociado a la consideración de ser la Matemática la ciencia deductiva por excelencia. A partir de unas proposiciones consideradas como axiomas, como primeras, el matemático obtiene otras proposiciones que, según todas las apariencias, «se imponen no solamente a nosotros, sino a la misma naturaleza» y ello mediante una cadena de razonamiento impecable.

JAVIER DE LORENZO: La filosofía de la matemática de Poincaré, Tecnos, 1974.
  • Realiza un resumen del texto en dos líneas.


2. Lee este texto y contesta a las preguntas

Sin duda tienen razón quienes dicen que la guerra es el estado original y natural. El hombre, como animal, vive mediante lucha, vive a costa de otros, teme y odia a otros. La vida es, pues, guerra.

Más difícil resulta definir lo que significa la «paz». La paz no es un estado original paradisíaco, ni una forma conseguida por un acuerdo de convivencia organizada. Paz es algo que en realidad no conocemos; algo que sólo ansiamos y vislumbramos. La paz es un ideal. Es algo indescriptiblemente complicado, lábil y siempre amenazado. Basta un soplo para destruirla. Incluso es más raro y difícil que cualquier otro logro ético o intelectual que dos personas, dependientes una de otra, convivan en verdadera paz. Sin embargo, la paz es muy antigua, como pensamiento y deseo, como objetivo e ideal. Hace milenios que existe el poderoso mandamiento de «¡No matarás!», que desde hace milenios, también, es básico. Que el ser humano sea capaz de tales palabras, de tan enormes exigencias, le caracteriza más que cualquier otra cosa; le separa del animal; le separa también, aparentemente, de la «naturaleza».

HERMANN HESSE: Escritos políticos 1914-1932, Bruguera, 1985.
  • Realiza en resumen del texto en un máximo de tres líneas
  • ¿Qué quiere decir el autor con estas palabras: «le caracteriza más que cualquier otra cosa; le separa del animal; le separa también, aparentemente, de la «naturaleza»»?


3. Lee este texto y contesta a las preguntas

Hace dos mil años, ni en España, ni en Francia, ni en Italia, ni en muchos otros países había un común denominador de conciencia colectiva sobre el cual quepa situar a los habitantes de hoy, y también a quienes moraban hace milenios en aquellas tierras. A lo largo de ese tiempo hubo diferentes unidades de vida colectiva, es decir, sentidas por diferentes personalidades de vida colectiva. Cada una de éstas trató de subsistir, de continuar hablando o escribiendo la misma lengua, de denominarse del mismo modo, de sentirse una. Pero la unidad de conciencia colectiva duró más o duró menos, abarcó mayor o menor extensión territorial, y a la postre se desvaneció.
Ya no hay ligures, ni etruscos, ni romanos, ni celtíberos, ni galos, porque serlo no se funda en ninguna característica biológica o psíquica, sino en saberse estar perteneciendo a un grupo de gentes que se llaman como uno, en estar incluso en una dimensión de vida que rebase el área de la persona individualizada en un yo. Al decir soy yo, el objeto a que refieren esas palabras es indivisible, no incluye a nadie más. Al decir soy francés, es indispensable que quien así se exprese esté seguro de que muchos otros dirán: nosotros también. Mas supongamos que a alguien se le ocurra preguntar a alguien en España o fuera de ella: « ¿Es usted ibero, acaso godo?» El lector puede imaginar la respuesta.

AMÉRICO CASTRO: Sobre el nombre y el quién de los españoles, Sarpe, 1985.
  • Realiza en resumen del texto en un máximo de tres líneas
  • ¿Qué quiere decir el autor con estas palabras: «A lo largo de ese tiempo hubo diferentes unidades de vida colectiva, es decir, sentidas por diferentes personalidades de vida colectiva»?


4. Lee este texto y contesta a las preguntas

Glosando lo antes dicho, surgen dos vías por las que el nihilismo rechaza la acción: en primer lugar, cada acto promete la satisfacción, o sea, la no necesidad de realizar más acciones, pero defrauda esa promesa al traer junto a una cierta satisfacción nuevas inquietudes dolorosas que provocarán forzosamente la comisión de nuevas empresas; en segundo lugar, cada acto siembra el mal y perpetúa el padecimiento, incluso los mejor intencionados, pues en el orden corrompido que nos abarca tiende infaliblemente a degradarse la cadena de los efectos, más allá de la voluntad de quien obra, hasta que el inocente gesto cometido se convierte en causa eficiente del mal. Sólo quien se aleje del vértigo de la actividad evitará los desengaños y los crímenes.

FERNANDO SAVATER: Nihilismo y acción, Taurus, 1978.
  • Realiza un resumen de no más de cuatro líneas
  • ¿Por qué el nihilismo rechaza la acción?


5. Comentario de texto

A mí, dadme, os lo ruego, españoles sin trampa ni disfraz. No, no me deis esos hombres que para afirmarse a sí mismos necesitan enarcar el pecho, engolar la voz y convertir en gesto de hidalgo amenazador o de hidalgo derrotado en definitiva, de hidalgo fingido- su oficio o su puesto en la vida pública; y tampoco los que astuta o despectivamente muestran estar de vuelta de todo, cuando nunca estuvieron de ida, verdaderamente de ida, ya me entendéis, hacia nada de aquello de que simulan volver; y mucho menos los que corean y aplauden, como si fuese esto lo más propio de todos nosotros, la jactanciosa crispación de falsa emperatriz destronada con que la danzadera de turno quiere mostrarse diferente; y todavía menos los que descocada o untuosamente llaman ascética y apostólica a su acuciosa búsqueda o a su gustosa posesión del lucro y el poder.

A mí dadme, os lo ruego, españoles sin trampa ni disfraz. Los que sin mesianismo y sin aparato trabajan lo mejor que pueden en la biblioteca, el laboratorio, el taller o el pegujal. Los que saben conversar, reír o llorar con sencillez, y a través de sus palabras, sus risas o sus lágrimas os dejan ver, allá en lo hondo, esa impagable realidad que solemos llamar «una persona». Los que saben moverse por la anchura del mundo sin abrir pasmadamente la boca y sin pensar provincianamente, recordando las truchas, las novenas o los entierros de su pueblo, que «como aquello nada» o que Dios reina en su tierra «más que en todo el resto del mundo». Los que por hombría de bien, cristiana o no cristiana, saben ver y tratar como personas, como verdaderas personas, a quienes con ellos conviven. Los que frente a la jactancia ajena dicen «no será tanto» y ante la desgracia propia saben decir «no importa». Tantos y tantos así, entre los que todavía andan y esperan por las avenidas estruendosas o por las silenciosas callejuelas de España.

Para que el vivir en mi tierra me sea de cuando en cuando consuelo o regalo, a mí dadme, os lo ruego, españoles sin trampa ni disfraz.

PEDRO LAÍN ENTRALGO: A qué llamamos España, Espasa-Calpe, 1971.

Comprensión

  • ¿Qué entiende Laín por «españoles sin trampa ni disfraz»?
  • ¿A quién se refiere cuando habla de la «danzadera de turno»?
  • ¿Qué defectos de los españoles reprueba el autor?
  • ¿Qué anhela el autor para su tierra?

Organización del texto

  • Según lo que hemos estudiado del texto argumentativo, señala las partes en que se divide el texto.

Puedes consultar aquí la teoría de los textos argumentativos ????

Aspectos técnicos y estilísticos

Analiza el lenguaje del texto:

  • Léxico abstracto, concreto, subjetivo, objetivo, culto, sencillo.
  • Abundancia o escasez de adjetivos, tipos (valorativos, cuantificadores…)

Contenido y valoración personal

  • Realiza un resumen del texto
  • Ratifica o refuta la tesis del texto de manera argumentada en un mínimo de cinco líneas

6. Lee este texto y contesta a las preguntas

A pesar de que en algunos mortales afortunados, poesía y pensamiento hayan podido darse al mismo tiempo y paralelamente, a pesar de que en otros más afortunados todavía, poesía y pensamiento hayan podido trabarse en una sola forma expresiva, la verdad es que pensamiento y poesía se enfrentan con toda gravedad a lo largo de nuestra cultura. Cada una de ellas quiere para sí eternamente el alma donde anida. Y su doble tirón puede ser la causa de algunas vocaciones malo gradas y de mucha angustia sin término anegada en la esterilidad.

Pero hay otro motivo más decisivo de que no podamos abandonar el tema y es que hoy poesía y pensamiento se nos aparecen como dos formas insuficientes; y se nos antojan dos mitades del hombre: el filósofo y el poeta.

María Zambrano: Filosofía y poesía.

Realiza un resumen del texto en dos líneas e indica el tema y la idea principal.

Explica este texto a partir de la obra de María Zambrano, contextualizando a qué etapa de su trayectoria pertenece


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